Buenos Aires.- El martes por la noche se supo del portazo que dio Joaquín de la Torre de la vicepresidencia segunda del Senado provincial del bloque de Juntos por el Cambio producto de la designación de Federico Thea como presidente del Tribunal de Cuentas bonaerense. Es el resultado de un conflicto de vieja data en el conurbano que el dirigente referenciado con la ex gobernadora María Eugenia Vidal, mantiene desde el debate por las reelecciones.

El senador Joaquín de la Torre en la sesión que anunció su renuncia

Quedaba pendiente en la Cámara alta la discusión por los cargos vacantes en dicha institución, en la Defensoría del Pueblo y en el Banco Provincia que fueron acordados entre el oficialismo y la oposición. Desde el año pasado los nombres para los puestos que faltaban ocupar generaron rispideces y provocaron que recién al inicio de las sesiones se pudieran tomar las decisiones, aunque no dejó más que nuevas internas.

Lo mismo ocurrió con la salida del intendente de Lanús, Néstor Grindetti que pegó el portazo en la Mesa Provincial del PRO y luego se mostró con el ex presidente Mauricio Macri. Tanto el Jefe Comunal como de la Torre aclararon que si bien las decisiones que tomaron son muestra de diferencias dentro del bloque, no rompen con Juntos por el Cambio.

El senador explicó que no estaba de acuerdo con la designación de Thea dado que «no fue consensuado» y señaló que «esto es buscar privilegios a espaldas de la gente». Además manifestó su malestar por la situación que atraviesa el bloque, la falta de compromiso con la sociedad y aclaró que no comparte las maniobras de los «pavos reales» del PRO y la UCR que estiman que la negociación es la fuente de todo y termina siendo un «dame esto y te doy lo otro».

En sus redes sociales, el funcionario, indicó que «no podemos entregarle al kirchnerismo el Tribunal de Cuentas de manera vitalicia a cambio de un par de cargos para Juntos». Las diferencias con el bloque se comenzaron a presentar luego de que se volviera a votar la reelección de intendentes en la provincia de Buenos Aires, un proyecto que presentó junto a su par Juan Pablo Allan y que fue presentado en consonancia con la gobernación de Vidal.

En medio de un intento por mostrar unidad, de grandes esfuerzos por diferenciarse de las internas que está teniendo el Frente de Todos, los ruidos dentro de Juntos por el Cambio parecieran que toman una mayor dimensión por la propia habilitación del oficialismo. Si bien, otros funcionarios remarcan que el consenso es lo prioritario para el bloque, como el intendente de Mar del Plata, Guillermo Montenegro el 25 de Mayo en el acto conmemorativo, los funcionarios claves empiezan a dejar expuestas las faltas de acuerdo interno.

De la Torre aclaró en declaraciones radiales que «lo de Néstor Grindetti fue distinto porque sintió que la negocaición que estaba llevando a cabo no tenía respaldo de su partido por los cruces internos del PRO. En mi caso fue un tema de Juntos por el Cambio» aunque señaló que «en ambos casos tiene que ver con cómo nos relacionamos con el gobierno provincial desde la oposición y cuáles son los límites». Insistió con la idea de trabajar de manera conjunta y sostuvo que «el problema de la coalición es que estamos pensando más en las candidaturas que en lo que tenemos que hacer cuando lleguemos al gobierno el año que viene».

Lo que parece estar ocurriendo es que está cambiando la forma de la toma de decisiones y ya no tienen gran peso los armadores que hasta hace algunos meses eran más escuchados. Similar a lo que ocurrió en el Frente de Todos con la llegada de La Campora y principalmente Máximo Kirchner, Juntos por el Cambio se está empezando a resquebrajar por intereses particulares, aunque aún no hay nombres que den señales de éstas maniobras internas.