Buenos Aires.- «Esto parece joda, che. ¿En serio está pasando eso…? Ah, no: estos tipos no saben donde están parados…», se sorprendió un analista económico cuando estaba preparándose para salir al aire y le pidieron una opinión sobre la reunión que estaba realizándose en la Secretaría de Comercio, encabezada por el titular del área Matías Tombolini.

Se sacó los anteojos y volvió a mirar fijamente la imagen del canal de noticias, antes de girar la cabeza para ver si había otro tan sorprendido como él. Se sinceró: «No puedo creer que estén con estas pelotudeces… Yo soy el que se siente un pelotudo repasando números, que el ‘dólar soja’, que la inflación, que la falta de divisas para importar… No, no puede ser…»

No importa quien era el del sincericidio. Pero sí quienes eran los actores principales y el tema en cuestión: la Secretaría de Comercio convocó a representantes de la Unión de Kiosqueros (UKRA) y a directivos de la empresa que fabrica las figuritas del próximo Mundial de Fútbol de Qatar 2022, a abrir una mesa de diálogo para solucionar los problemas de precios y desabastecimiento de estas figuritas, a partir de octubre.

El secretario de Comercio Matías Tombolini y tres funcionarios más, se reunieron dos horas con kiosqueros y fabricantes para tratar el desabastecimiento… de figuritas del Mundial.

La reunión se extendió por espacio de dos horas y además de Tombolini participaron otros tres funcionarios nacionales: la subsecretaria de políticas para el Mercado Interno, Anastasia Daicich; la subsecretaria de Acciones para la Defensa de las y los Consumidores, Lucila Bueti; y el titular de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, Rodrigo Luchinsky.

El secretario Tombolini puso a disposición los equipos legales y técnicos para «colaborar en la búsqueda de una solución entre las partes», se informó oficialmente. El objetivo es destrabar el conflicto y que desde los primeros días de octubre haya la cantidad suficiente de figuritas y de álbumes en el mercado, como para cubrir la gran demanda que se generó desde que se pusieron a la venta el 24 de agosto.

Entusiasmado, el funcionario tuiteó ni bien se sentaron a la mesa: Comenzó la reunión para evaluar la situación del mercado de figuritas del Mundial. Desde Comercio abrimos un canal de diálogo entre UKRA y Panini, poniendo a disposición nuestros equipos legales y técnicos para colaborar en la búsqueda de posibles soluciones”. (No sea cosa que semejante evento pasara desapercibido).

Comercio instó a las partes a encontrar una solución que transparente la cadena de comercialización y la UKRA anunció que presentará una propuesta a la empresa, que será analizada. Después, con caras como si salieran de negociar con el staff técnico del Fondo Monetario, siguieron las declaraciones de roigor: que «fue una reunión muy positiva», que «hay un trabajo articulado entre los kiosqueros, el Estado y la empresa para buscar una solución»… Sólo faltó informar la creación de una comisión ad hoc para hacer el diagnóstico y buscar soluciones…

Es cierto que hay un problema con el abastecimiento de figuritas del Mundial, y que muchos chicos (y adultos) están pendientes de ese tema. Si, es cierto. Pero, ¿era para promocionar tanto el asunto?

Ni que hablar que a los pocos minutos ya se dispararon una catarata de memes… Algunos son todo un editorial sobre los tiempos que corren.