Buenos Aires.- El Gobierno anunció que el actual presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa estará a cargo de un superministerio que contendrá a Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura, Ganadería y Pesca. Según señaló el comunicado de prensa «el Presidente Alberto Fernández decidió hoy reorganizar las áreas económicas de su gabinete para un mejor funcionamiento coordinación y gestión».

El diputado Sergio Massa estará a cargo de un superministerio: se unifican Economía, Desarrollo Productivo y Agricultura. (Imagen de archivo: NA)

La designación para comandar el nuevo superministerio deja una banca libre para cubrir en la Cámara baja para el bloque del Frente de Todos, que por orden en la lista en la que fue electo Massa en su momento, le correspondería a Juan Marino, un referente del ‘Partido Piquetero’, quién en este momento es funcionario bonaerense en el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad que lidera Andrés ‘Cuervo’ Larroque. Si bien para antes de 2009 militaba en el Partido Obrero, durante la gestión de Mauricio Macri, Marino creó el brazo del partido de Tendencia Piquetera Revolucionaria, y comenzó a tener vínculos con dirigentes del kirchnerismo y de La Cámpora.

Eso en el Congreso. Pero en el gabinete de ministros los cambios y renuncias fueron varios. La primera baja fue la de Gustavo Beliz, si bien los rumores indican que su intento por irse estaba hace tiempo, fue el desembarco de Massa la oportunidad que estaba esperando. Su renuncia fue en el cargo de secretario de Asuntos Estratégicos y era uno de los únicos hombres cercanos de Alberto Fernández que todavía estaba acompañando la gestión.

Al parecer la relación de Beliz y Massa era de pura competencia por la relación del Gobierno en la interlocución con Estados Unidos, el establishment norteamericano en general, y los organismos internacionales. Dada la relación que mantenían, la salida de Beliz ante la llegada de Massa era algo que se iba a dar por decantación y en ese marco presentó la renuncia incluso antes de que se oficializaran los cambios.

Pero también Silvina Batakis presentó la renuncia como ministro de Economía, recién llegada del viaje a Estados Unidos y apenas a menos de un mes de haber sido designada, en un fin de semana de caos en el que al parecer nadie quiso asumir esa responsabilidad. Pero, según hicieron trascender en la Casa Rosada, Alberto Fernández le solicitó que continúe en otro cargo dentro del Ministerio, lo que Batakis rechazó; finalmente aceptó asumir la dirección del Banco Nación.

En paralelo, los otros dos ministros cuyas carteras ahora quedarán bajo la órbita de Massa, tampoco aceptaron esa situación y renunciaron. Quién acercó a Batakis a sumarse a la gestión nacional, Daniel Scioli, dejó el cargo de ministro de Desarrollo Productivo (había llegado para reemplazar a Matías Kulfas) y vuelve a la embajada argentina en Brasil. «El Presidente le agradece profundamente haber estado presente en el gabinete cuando fue convocado» señaló el comunicado en el que se notifican los cambios. Y queda al descubierto también una relación de desconfianza que se había dado a conocer durante las elecciones de 2015, dónde solapadamente Sergio Massa apoyó al rival de Scioli, Mauricio Macri en el balotaje.

Otro tanto ocurrió con Julián Domínguez, que decidió no seguir en Agricultura, Ganadería y Pesca en un rango inferior al de ministro. Finalmente, cambiará de manos la estratégica Agencia Federal de Ingresos Públicos (AFIP), hasta ahora a cargo de Mercedes Marcó del Pont (una de las cuestionadas por Cristina Kirchner), a quien Fernández le pidió la renuncia y luego la designó en el lugar que dejó Béliz. En su reemplazo, la vicepresidente consiguió colocar al economista Carlos Castagnetto, un habitué de las rondas de consulta en el Instituto Patria.