Buenos Aires.- El Ministerio de Educación de la Nación dio a conocer los resultados de las pruebas Aprender 2021, el desempeño en Matemática mostró una cierta estabilidad aunque para los resultados en Lengua no hubo buenas miradas. Si bien no se dio a conocer el informe completo, los datos se entregaron según se había anunciado en diciembre del 2021 cuando se realizaron.

Según informaron participaron todos los alumnos de sexto grado de 19.638 escuelas primarias de todo el país. El ministro de Educación, Jaime Perczkyz, destacó la participación de los estudiantes, que según señaló crecieron en 3,6 puntos con respecto a las del 2018 y reconoció que los resultados reflejan la necesidad de intensificar la enseñanza de Lengua y Matemática y aumentar las horas de clases en escuelas primarias.

El funcionario sostuvo que «los resultados de las evaluaciones reafirman que es necesario que las chicas y chicos sumen más días y horas de clase porque eso significa más conocimiento y mejor educación». En ese sentido, recordó que la cartera propuso a las provincias «que las escuelas primarias tengan un piso de 25 horas de clase semanales, lo que implica aumentar 38 días el ciclo lectivo anual en relación al actual» y detalló que esas horas deberían estar destinadas a la enseñanza de Lengua y Matemática.

Desde el Gobierno informaron que la prueba de 2018 tiene «salvedades» estadísticas como lo son las observaciones, la alteración del orden en el que se hicieron las pruebas de Lengua y Matemática o los «criterios de corte» y explicaron que por eso habría dado mejores resultados. De todos modos, recordaron que los resultados de ese año, previo a la pandemia, fueron débiles.

Mientras que en 2018, el 42,6% de los alumnos de sexto grado tenía dificultades para hacer operaciones sencillas, en 2021 ese porcentaje escaló al 45,2% y en el caso de Lengua, 56% de los estudiantes alcanzaron los niveles de aprobación, mientras que el restante tuvo problemas para la lecto comprensión y el 22,3% se mostró por debajo del nivel básico que plantea la currícula. Esto último, implica un aumento de 15,2 puntos respecto a la prueba de 2018.

Lo que se desprendió de los resultados, es que hay una conexión con el nivel socioeconómico del estudiante, en Lengua, los chicos en el nivel ‘por debajo del básico’ pasaron del 13,2% en 2018 al 43,1% en 2021, mientras que se ubica en 71,1% los que no alcanzan un nivel satisfactorio. Por el contrario, entre los alumnos de nivel socioeconómico alto los que no alcanzan un nivel satisfactorio son el 21,8%.

Es decir que hay 49,3 puntos porcentuales de diferencia entre los chicos pobres con problemas en Lengua con respecto a los del nivel socioeconómico alto. En Matemática, mientras que son 25,5% los chicos de nivel alto que no llega un nivel satisfactorio en esta disciplina, el porcentaje asciende a 68,1% entre los chicos más pobres.

 “Vemos problemas que ya venían de antes, pero que se profundizaron en la pandemia. Los resultados, además, tienen que ver con la fuerte desinversión educativa que hubo durante los 4 años del gobierno de Macri. Hoy vemos chicos de tercer o cuarto grado que no saben leer y escribir. La reversión va a llevar mucho tiempo. Destruir es más fácil que construir”, señaló Perczyk, quien calculó que reparar la pérdida de aprendizajes durante la pandemia llevará entre 3 y 5 años.

Como en años anteriores, las nuevas Aprender también muestran una mejor performance de los alumnos de las escuelas privadas con respecto a las estatales. En el caso de Lengua, suma más de los alumnos de las escuelas estatales (51,4%) no llega a un nivel satisfactorio, mientras que en las privadas ese porcentaje es de 23,2%. Casi la mitad. En Matemática, mientras también más de la mitad no llega a nivel satisfactorio en escuelas estatales (51,2%), en las privadas son el 28,3%.

“Hay que aclarar que las escuelas privadas muestran mejores resultados por la composición social de su matrícula. La variable que mejor estratifica los resultados es el nivel socioeconómico, y las escuelas estatales tienen mayor componente de los niveles socioeconómicos bajos”, explicó Perczyk.