Buenos Aires.- Según confirmó la secretaría de Energía, Flavia Royón, recién en el transcurso de la semana que viene se anunciará el nuevo esquema tarifario para los servicios de electricidad y gas. Otra vez durante el fin de semana se darán definiciones en el gobierno, de todos modos aclararon que si bien las decisiones se tomarán entre el sábado y domingo, del 15 al 19 «daremos las definiciones en ese sentido» explicó la funcionaria.

La próxima semana se anunciarían los nuevos topes y esquemas de las tarifas.

Según detalló Royón, se está trabajando para ser claros en la comunicación de las decisiones y sostuvo que «tenemos la máxima de que esta actualizción de tarifas sea por debajo del íncice de coeficiente de variación salarial, en cuotas y sólo para el nivel de alto poder adquisitivo». Detalló que fue una decisión del Presidente, Alberto Fernández que sea «sólo una porción de la población la que va a sufrir esta actualización».

En sumatoria, el esquema tarifario incluirá especificaciones acerca de la segmentación y el tope de consumo por zona y sector, teniendo en cuenta diversos factores, cómo el climático. Los nuevo valores mantendrán la tarifa vigente para los usuarios de nivel 2 (de menores y ingresos) y 3 (de ingresos medios), aunque estos últimos en caso de que el consumo exceda los 400 kilowatts no será subsidiado.

En ese marco, Royón excusó las decisiones y destacó que el sector energético «tiene la posiilidad de autoabastecerse y de ser un complejo exportador». Según la funcionaria, la situación de Europa y China es «compleja» mientras que «acá estamos pasando un invierno sin ningún corte» y sostuvo que «esto habla de una política que se ha sostenido desde el Gobierno y de todas las posibilidades que tiene el sector».

Si bien es cierto que el tipo de consumo en la población está cambiando por el costo del gas, también es cierto que Argentina no se caracteriza por tener grandes cortes de luz, ni grandes periodos sin el servicio en invierno. Cabe señalar que en Europa se está viviendo una ola de calor sin precedentes que genera más consumo en los servicios, y que producto de su poca previsión, según medios internacionales no tienen la infraestructura para sobrellevar la situación.