Finalmente, tras varias jornadas de idas y venidas, de afirmaciones, presiones púbicas y desmentidas al más alto nivel de la coalición oficialista, se supo este jueves a media tarde que el Gobierno nacional elevará el mínimo para el pago del impuesto a las Ganancias para empleados en relación de dependencia de la cuarta categoría a partir de junio y eximirá del tributo a los dos medio aguinaldo anuales.

La decisión se tomó desde el Ministerio de Economía en respuesta a los reclamos públicos que en ese sentido realizaron desde Sergio Massa -el último de ellos este mismo jueves- hasta otros sectores del kirchnerismo y gremios afines al oficialismo. Pero todavía faltaban precisiones y eso realimentó las dudas sobre los alcances que tendrá la medida: para atenuar esas dudas, a última hora se anunció que este viernes a las 11.30 el presidente Alberto Fernández, el ministro de Economía y Massa harán el anuncio oficial.

¿Codo a codo? Martín Guzmán y Sergio Massa, protagonistas del último culebrón en el seno del oficialismo, ahora por el aumento del piso del Impuesto a las Ganancias.

Ya es un clásico de este Gobierno que los temas sensibles generan alineamientos contradictorios en la coalición oficialista que derivan en dichos y desmentidas, lo que contribuye a aumentar la confusión. Ahora las declaraciones cruzadas fueron por la actualización del piso a partir del cual hay que tributar el impuesto de las Ganancias, que un sector del oficialismo quería postergar para recaudar más ya que en junio se liquida el Sueldo Anual Complementario (SAC).

En base a una evaluación realizada por equipos técnicos tanto del oficialismo como de la oposición y del sector privado, a febrero de 2022 la cantidad de trabajadores registrados y jubilados que estaban alcanzados por el tributo era de 742.964, pero a favor de los aumentos negociados por varios gremios en paritarias, dicha suma se elevó a 847.878 en abril, es decir un 14% de incremento en solo dos meses. 

El presidente de la Cámara de Diputados que ya venía hablando del tema con Guzmán, volvió a renovar ese pedido esta vez en modo de «exigencia», para que se cumpla «de inmediato» la promesa que había hecho recientemente el ministro, aunque sin precisar fechas. A través de una carta formal, Massa insistió con la urgencia, con el objetivo de beneficiar a los trabajadores y jubilados que quedaron alcanzados por el impuesto luego de las últimas actualizaciones salariales.

Fuentes de Balcarce 50 consideran que los reiterados pedidos de Massa responden a «su forma de hacer política» para simpatizar con su electorado. Temprano, la portavoz gubernamental Gabriela Cerruti ratificó que la modificación se hará «en algún momento» pero tampoco dio precisiones y sumó más confusión: «Así como otros hicieron campaña diciendo que iban a terminar con este impuesto y durante 4 años no hicieron absolutamente nada, este Gobierno se comprometió a subir el piso y así sucedió. También mejorarlo cada vez que fuera necesario y eso sucederá en los próximos meses».

Cerutti estaba reflejando el pensamiento original del Poder Ejecutivo sobre este tema: convenía postergar hasta julio o agosto la actualización para que el Tesoro pudiera recaudar más en junio.

En cuestión de horas, las cosas cambiaron. Desde el Palacio de Hacienda explicaron más tarde que el mecanismo a utilizar será la actualización de las deducciones especiales que reducen el monto final sobre el que se realiza la base del cálculo. En la actualidad el piso para el pago del impuesto a las ganancias de los empleados en relación de dependencia de la cuarta categoría es de $225.937.

«El proyecto de decreto que se está impulsando para actualizar el tope a partir del que se tributa el impuesto a las ganancias de las personas humanas comprende la actualización de la deducción especial en los dos tramos previstos en la ley original de acuerdo a las proyecciones actualizadas de salarios», indicó un estrecho colaborador de Martín Guzmán.

Lo que faltaba conocer todavía eran los porcentajes en los que se aumentarán las deducciones, dado que ese dato será lo que definirá cuántos trabajadores podrán eludir el pago del impuesto. Hasta la noche Economía trabajaba en la redacción del decreto, en el que además debería exceptuarse a los dos medio aguinaldo del pago de este tributo.

Guzmán fue presionado públicamente por oficialistas y aliados, que desde la semana pasada -para simpatizar además con asalariados y jubilados- le reclamaban sin eufemismos que elevara el piso de Ganancias, ahora.

El propio Massa redobló la apuesta al salir de un acto en el Conurbano, cuando hizo trascender que esperará «hasta el lunes» para que el Gobierno adopte esta medida por decreto y explicite la eximición del Sueldo Anual Complementario, pues de lo contrario -amenazó- avanzará con un proyecto propio en el Congreso “con el acompañamiento del resto de los bloques”.

Las dudas resurgieron porque el trascendido desde Economía daba cuenta que el ministro aceptó que la suba rija desde junio; pero no se dieron precisiones sobre cómo será el mecanismo que deberá aplicarse para establecer las nuevas escalas de pago para los trabajadores.

Las actualizaciones de los pisos del impuesto a las Ganancias deben realizarse anualmente tal como marca la ley pero el Poder Ejecutivo tiene la facultad de modificar las fechas por decreto. Guzmán pretendía posponerlo para el segundo semestre con la intención, no confesada, de que haya más cantidad de trabajadores que tributarán Ganancias cuando sumen el medio aguinaldo. Pero las presiones lo obligaron a aceptar un adelantamiento.