Buenos Aires.- El Movimiento antinuclear República Argentina (M.A.R.A) informó que el miércoles 7 de septiembre de 2022, cuatro trabajadores de la Central Nuclear Atucha I fueron enviados a realizar tareas de mantenimiento en la playa de maniobras, en una celda de media tensión, donde se produjo una descarga eléctrica que provocó la muerte a Juan José Salazar.

Los diferentes gremios decidieron ir a paro indeterminado.

La nucleoeléctrica emitió un comunicado tres días después del accidente para decir que «tuvo lugar en la zona eléctrica convencional de la central. No se registraron explosiones ni riesgos radiológicos de ningún tipo. Las causas del mismo están aún bajo investigación». La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) no reportó el accidente en la sección ‘Informes sobre sucesos notificados’ de su página web[1].

El Secretario General de ATE Zárate, Fernando Pérez se refirió al tema en Enlace Crítico, informó que se trató principalmente de una superposición de tareas, con relación a ello sostuvo que desde la gerencia buscan «apresurar los tiempo de parada programada» e indicó que es un plan programado para 2024, pero que no debería llevarse a cabo porque genera «una serie de errores humanos». Explicó que «se ha perdido la cultura de la seguridad y eso es responsabilidad de la empresa» y señaló que solicitan el desplazamiento del gerente a cargo.

Según dio a conocer M.A.R.A. el antecedente inmediato anterior de electrocución de un trabajador de la industria nuclear argentina se produjo el 7 de abril de 2021 en la Central Nuclear Embalse, cuando un arco eléctrico en la barra colectora de un transformador auxiliar causó lesiones por quemaduras en las manos de uno de los trabajadores. La conclusión de la investigación de las causas no fue sorpresa, la ARN culpó al trabajador accidentado: «errores humanos que condujeron a la identificación de un transformador incorrecto».

Comunicado de Luz y Fuerza sobre lo ocurrido

Si bien las declaraciones de la empresa se condicen con el relato de los trabajadores, es cierto también lo que señala Pérez en relación a la sobrecarga de labores en relación al control del trabajo realizado. El Secretario General detalló que para el momento del accidente, Salazar contaba con diversas tareas en diferentes pisos y que «era totalmente evitable», eso sumado al acortamiento de plazos genera que algunas situaciones queden un tanto libradas al azar.

Detallaron desde el Movimiento que los accidentes laborales se dan además en un contexto tecnológico muy delicado: «el reactor nuclear Atucha I tiene una tecnología de base ya obsoleta, que ha sufrido una larga lista de accidentes». Por otra parte, Nucleoeléctrica pretende extender su vida útil, lo cual aumentará la probabilidad de que sufra accidentes.

Desde M.A.R.A. denunciaron que se la extensión de vida útil se está gestionando sin previo Estudio de Impacto Ambiental abierto a la comunidad, y sin Audiencia pública para debatirlo, y que se pretende que la ampliación, ilegal, sea financiada por ANSES.

Debido al grave suceso, los cinco gremios con representación sindical en el Sitio Atucha (ATE, Luz y Fuerza zona Paraná, Luz y Fuerza Zárate, UOCRA y APUAYE) decidieron en asamblea decretar el paro por tiempo indeterminado y reclamar la renuncia de los responsables de la gerencia de Nucleoélectrica Argentina S.A. Para descomprimir la situación la empresa ha decidido separar preventivamente de su cargo por 60 días al jefe de mantenimiento.

Perez, indicó que en el periodo en el que él trabajó en la Central, las paradas duraban «de dos meses o a lo sumo un mes y medio hoy quieren hacer las paradas en tres y media, y acá están las consecuencias». Ambos sectores, tanto M.A.R.A. como desde ATE Zárate se hicieron diferentes reclamos que se suman al maletar laboral que sufren los trabajadores de ATUCHA.