Buenos Aires.- Silvina Batakis fue desplazada del Ministerio de Economía apenas tres semanas después de asumir y luego de haberse presentado como interlocutora ante el FMI y el Tesoro norteamericano. Batakis se reunió esta semana con un asesor clave del Tesoro estadounidense, David Lipton, y con la titular del Fondo Monetario, Kristalina Georgieva. Y también habló y contestó preguntas durante más de dos horas ante ejecutivos de bancos y fondos de inversión de Wall Street.

En lo que ya es comentado por los mercados como un «papelón», el presidente Alberto Fernández la sacó del cargo ni bien regresó al país y decidió nombrarla ahora al frente del Banco Nación, para atenuar el mal paso. De esta forma perdió su puesto Eduardo Hecker, quien presidía el Nación desde diciembre de 2019, nombrado también por Fernández.

Apropósito de Hecker, se mostró sorprendido por la decisión en medio de un acto al que había acudido con fines institucionales: había arribado a Catamarca para encabezar un evento acompañado por el gobernador provincial, Raúl Jalil, en el que se iba a presentar la Tarjeta Minera Nación. «Esto sí que no me lo esperaba», reconoció ante los presentes el ahora ex presidente de la entidad bancaria, quien obviamente se enteró de que había sido removido del puesto en ese mismo momento, un rato antes de comenzar el acto.

La reacción de Hecker da muestras que desde el Gobierno del Frente de Todos se toman decisiones a último momento y sin cuidar ninguna forma, ya que, más allá de las palabras de circunstancias al afectado se lo vio incómodo, mientras daba un discurso sabiendo ya que no seguiría siendo parte del banco.

En el mismo día en que se consumaba este «papelón», en Washington se difundía un informe del Departamento de Estado (la Cancillería norteamericana) que aludió críticamente a la situación económica de la Argentina y advirtió que los controles cambiarios y la elevada inflación son los principales problemas que tienen empresas norteamericanas para invertir en este país.

El Departamento de Estado de EE.UU. produjo un informa lapidario sobre la situación en la Argentina.

El análisis sobre el «clima de inversión» en la Argentina dice que el país aún no ha resuelto la financiación del déficit y por eso ha recurrido a la emisión, que disparó la tasa de inflación. «Incapaz de acceder a los mercados internacionales de capital, el Gobierno se basó en la impresión de dinero del Banco Central para financiar el déficit, alimentando aún más la inflación», alerta.

Se trata de un documento dirigido a las empresas y fondos de ese país que tienen negocios aquí, planes de inversión o analizan desinvertir, y que refleja las visiones de los empresarios estadounidenses. El trabajo sostiene que «la incertidumbre económica, las políticas intervencionistas, la alta inflación y el persistente estancamiento económico han impedido que el país maximice su potencial».

El documento cuestiona la política del gobierno en el sentido de que no ha exhibido resultados luego de casi tres años de gestión. Por ejemplo la reestructuración de la deuda local y extranjera, con privados y organismos, por US$ 100.000 millones, que encaró Martín Guzmán, ex ministro de Economía.

Aunque la economía de Argentina se recuperó un 10,3% en 2021, compensando una caída del 10% en 2020, el reporte señala que la economía se mantiene por debajo de los niveles previos a la recesión. Sostiene que en 2021 el peso argentino (tasa oficial) se depreció 17%, la inflación alcanzó el 50,9% y la tasa de pobreza el 37,3%.

En el trabajo se indica que «incluso cuando la pandemia retrocedió y la actividad económica se recuperó, el Gobierno citó el aumento de la pobreza y la alta inflación como razones para continuar, e incluso ampliar, los controles de precios, de capital y de comercio exterior».

«Las exportaciones agrícolas y de alimentos, como carne de res, soja y harina, fueron objetivos frecuentes de la intervención del gobierno. A partir de mayo de 2021, introdujo prohibiciones y otros límites a las exportaciones de carne vacuna para hacer frente al aumento de los precios internos», cuestiona.

Más de 300 firmas norteamericanas hacen negocios en Argentina y Estados Unidos sigue siendo el principal inversor con más de US$ 10.700 millones (acciones) de inversión extranjera directa desde 2019. El documento cita ejemplos de cómo se compara el entorno de invertir en la Argentina respecto de otros países.

En 2021, por ejemplo, ocupó el puesto 73 de 132 países evaluados en el Índice Global de Innovación, un indicador de la capacidad de un país para innovar, basado en la premisa de que la innovación es un motor del crecimiento económico y la prosperidad de una nación.

En el último Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) de Transparencia Internacional, la Argentina ocupó el puesto 96 entre 180 países en 2021, cayendo 18 lugares en comparación con 2020.