Buenos Aires.- Sin eufemismos, sin medias tintas. El fiscal Federal Diego Luciani denunció la existencia de una asociación ilícita institucional encabezada por la vicepresidente Cristina Kirchner en la adjudicación de obra pública en la provincia de Santa Cruz entre 2003 y 2015, y adelantó que pedirá condena para ella y el resto de los acusados, y reveló pruebas no conocidas que dan cuenta de una operación de «limpieza» de rastros ordenada poco antes de que la principal acusada dejara la Presidencia de la Nación.

El fiscal Diego Luciani, este lunes 1 de agosto en el alegato de la causa de la Obra Pública.

Luciani señaló al matrimonio presidencial de los Kirchner y a su «amigo Lázaro Báez» como cabezas de la estructura de ese mecanismo de corrupción que empezó a denunciar, con pelos y señales. El primer día del alegato se extendió por cerca de 8 horas, pero fueron los párrafos iniciales los que marcaron el tono contundente de la acusación fiscal en esta denominada «Causa Vialidad». Dijo el fiscal Luciani:

«Este ministerio público tiene por acreditado que entre los años 2003 y 2015 funcionó en el seno del Estado una asociación ilícita de características singulares. Se trató de una organización que con una fifura de espejo replicó en la clandestinidad un organigrama de Estado. Se trató de una asociación ilícita piramidal que tuvo en su cúspide a quienes fueron jefes de estado y de la que participaron diversos funcionarios públicos que en paralelo al plano legal pero valiéndose de sus competencias, prestaron los aportes necesarios.

«Al asumir Néstor Kirchner la Presidencia de la Nación y luego su esposa, Cristina Elizabeth Fernández, instalaron y mantuvieron en el seno de la administración nacional y provincial de Santa Cruz una de las matrices de corrupción más extraordinarias que lamentablemente y tristemente se hayan desarrollado en el país. Y cuando digo extraordinarias no es que considere que existe una corrupción ordinaria. Lo extraordinario radica en las características especiales de la asociación», argumentó.

Captura de pantalla del inicio del alegato en el TOF 2, con todos los involucrados.

La vicepresidente estuvo conectada por zoom desde su despacho en el Senado y siguió las alternativas del juicio, atentamente por momentos y en otros más distendida y conversando con personas a su alrededor.

Luciani ya adelantó que pedirá penas de condena para Cristina Kirchner y los demás 12 acusados en virtud de las «pruebas irrefutables» reunidas durante la investigación.

El fiscal también invocó declaraciones del actual presidente, Alberto Fernández, cuando éste explicó su salida de la Jefatura de Gabinete durante el gobierno de Cristina Kirchner. Recordó Luciani que una de las razones que expuso Fernández de su salida del gobierno en 2008 fue “por lo que está pasando en la obra pública”.

En esta primera jornada de alegato -de las nueve pautadas en un principio, aunque podrían ser más-, Luciani le respondió directamente a la vicepresidente quien al declarar en indagatoria había descripto al tribunal oral 2 que la juzga como “del lawfare” y tras elucubrar que tenía “la condena escrita”, desafió: “no me interesa” lo que se diga en estas audiencias.

“Si a la vicepresidenta no le interesa, a este Ministerio Público, que tiene la representación de la sociedad, sí le interesa, y también le interesan los daños inconmensurables que se generaron con la paralización de las obras”, respondió Luciani.

En otro memento de la extensa y pormenorizada exposición, Luciani sorprendió con la exhibición de mensajes de texto y de Whatsapp extraídos del teléfono celular secuestrado al ex secretario de Obras Públicas José Francisco López que, según interpretó, muestran la existencia de un plan “limpiar todo” antes del cambio de gobierno que se iba a producir en diciembre de 2015.

Ello, dijo, incluía abandonar las obras públicas que tenía adjudicada y que debía completar: no les interesaba la obra sino extraer dinero del erario”.

“Serían miles y miles de millones de pesos tirados a la basura. Y sin embargo, a pesar del colosal perjuicio, Lázaro Báez en connivencia con el resto decidieron abandonar las rutas, crear caos y confusión para intentar responsabilizar a la gestión entrante y montarse en esta película de la persecución”, sostuvo.

Cristina Kirchner en su despacho del Senado, siguiendo las alternativas del juicio.

“Esa fue la meta, el objetivo, sin importarle el enorme daños que estaban generando. Eso trajo aparejado un enorme perjuicio a la provincia de Santa Cruz, en especias con los trabajadores despedidos”, argumentó y lo justificó con la exhibición de notas periodísticas “que ilustran el caos que se generó”.

El fiscal también advirtió sobre la “ausencia absoluta de control por parte de los funcionarios y organismos encargados de prevenir y denunciar la comisión de este delito”.

Luciani, además, fustigo a la UIF por haber desistido de la acusación y no haber explicado en su alegato por qué no tomo en cuenta la «profusa prueba» producida durante el debate.

Además de Cristina Kirchner y Lázaro Báez, en el debate que lleva adelante el Tribunal Oral Federal 2 son juzgados Julio De Vido, ex ministro de Planificación Federal; José López, ex secretario de Obras Públicas; Abel Fatala, subsecretario de Obras Públicas; Carlos Kirchner, ex titular de la Subsecretaría de Coordinación de Obra Pública Federal y primo del ex presidente; Nelson Periotti, ex titular de la Dirección Nacional de Vialidad; Raúl Daruich y Mauricio Collareda, ex jefes del distrito Santa Cruz de la Dirección Nacional de Vialidad; y Héctor Garro, Juan Carlos Villafañe, Raúl Pavesi y José Santibañez, todos ex presidentes de la Administración General de Vialidad de Santa Cruz. 

Los alegatos comenzaron el 11 de julio con la UIF, que pidió la absolución de Cristina Kirchner y de los principales acusados. La UIF solo pidió penas menores para los funcionarios de vialidad de Santa Cruz por considerar que incumplieron sus funciones porque informaron que las obras en la provincia estaban terminadas cuando en rigor no fue así, alegando que -pese a las pruebas existentes- «es imposible demostrar la existencia de una organización criminal».

Luego de la feria judicial, es el turno de la acusación fiscal, que a un ritmo de tres días semanales se extenderá al menos hasta la última semana de agosto. Finalmente será el turno de las defensas: la primera prevista es la de Lázaro Báez, mientras que en el sexto turno esta pautada la de la vicepresidente.

Frases salientes de la acusación

Pasadas varias horas del primer alegato, a Luciani lo reemplazó como orador el fiscal Sergio Mola, quien también tuvo a cargo la investigación. Este es un resumen de las frases más salientes vertidas este lunes por los funcionarios.

  • Este ministerio Público fiscal tiene por acreditado que entre los años 2003 y 2015 funcionó en el seno del Estado una asociación ilícita de características singulares. Se trató de una organización que con una figura de espejo replicó en la clandestinidad un organigrama del Estado.
  • «Se trató de una asociación ilícita piramidal que tuvo en su cúspide a quienes fueron jefes de estado y de la que participaron diversos funcionarios públicos que en paralelo al plano legal pero valiéndose de sus competencias, prestaron los aportes necesarios.
  • “El anterior trabajo de Báez fue el de cajero de un banco. Una persona que nunca había incursionado en el rubro empresarial de manera intempestiva creó una empresa constructora y que luego se iba a quedar con todas las compañías constructoras de Santa Cruz.
  • “Néstor Kirchner y Báez amigos íntimos. Lo admitió Cristina Kirchner en su indagatoria. No solo eran amigos, sino que eran socios comerciales. Está acreditado que Néstor y Cristina Kirchner eran socios comerciales de Lázaro Báez mientras se le concedían obras públicas millonarias.
  • «Y el propio presidente Alberto Fernández declaró que a Báez lo conoció en El Calafate cuando Néstor Kirchner se lo presentó en su casa.
  • “Vamos a probar cómo los imputados planearon y ejecutaron esta maniobra que provocó perjuicio colosal al erario y a todos los argentinos. Los ex presidentes se valieron de personas de máxima confianza para desarrollar la maniobra. Las relaciones entre todos es inocultable.
  • «Lázaro Báez insólitamente decidió abandonar todos y cada uno de los trabajos pendientes. Dejó las obras que tenía a su cargo. Se trató de una decisión empresarial irresponsable.  
  • «(Sobre los mensajes de WathsApp que acreditan reuniones y contactos de Cristina Kirchner con Báez y con José López) Estos mensajes permiten dilucidar (…) de cómo desde la residencia de Olivos y la provincia de Santa Cruz coordinaron los últimos pagos de certificados que se le debían a Lázaro Báez. El estudio de las comunicaciones confirma que la paralización y el abandono de las obras fue una idea gestada y avalada por la propia Cristina Fernández».