Buenos Aires — Luego de la carta de la vicepresidente Cristina Kirchner, donde intenta despegarse del pulso de las negociaciones con el FMI, dejándole la responsabilidad de las mismas al Presidente y a la oposición, el Gobierno corre contra reloj para llegar a un acuerdo con la entidad crediticia.

Fuentes oficiales aseguraron que el ministro de Economía, Martín Guzmán, recibió «con mucho optimismo» los dichos de la ex mandataria. Además, manifestaron que el Gobierno no descarta cerrar el acuerdo para antes de fin de año. Aunque en verdad, esto parece más una expresión de deseos de un sector del oficialismo que un dato de la realidad.

Desde la Casa Rosada intentan mostrar unidad. «El discurso del Presidente del 14F lo armó en diálogo permanente con Cristina (Kirchner), quien después lo felicitó», declararon fuentes del Gobierno a la agencia Noticias Argentinas, y sumaron que Guzmán participó de dichas conversaciones. Pero hasta ahora, los números brillan por su ausencia.

En ese sentido, el ex ministro de Hacienda de Mauricio Macri, Alfonso Prat Gay, afirmó hoy que la oposición va a acompañar un acuerdo con el FMI si el Gobierno presenta al Congreso «una propuesta concreta y razonable». Prat Gay recordó que «es algo que ya hizo la oposición, con el comienzo de la cuarentena, donde todos acompañamos de manera contundente, aún como en mi caso sin estar totalmente de acuerdo».

Esa es la conducta de Juntos por el Cambio y tiene que seguir siendo así, pero el que tiene que ponerse de acuerdo dentro de sus propias filas es el Frente de Todos», enfatizó el ex funcionario, en declaraciones al programa «Esta mañana» conducido por Luis Majul y que se emite por Radio Rivadavia.
 
En relación al rol de la vicepresidente, fue contundente: “Cristina se está corriendo para que el Gobierno negocie con el FMI, atrape a la oposición y después ella tenga la última decisión». Además, al igual que otras figuras opositoras, señaló que la ex jefa de Estado no se hace cargo de nada, cree que «todos los problemas empezaron con el Gobierno de (Mauricio) Macri y en todo caso, continuaron con la falta de solución de Alberto Fernández».

Y concluyó destacando que “cuando un Gobierno pierde tiempo, las consecuencias son muy caras: si hubieran presentado a tiempo un programa económico, hoy el Banco Central tendría muchas mas reservas», consideró.

La entidad monetaria viene perdiendo reservas día tras día en los últimos meses. De hecho, ello fue la causa de la resistida decisión de prohibir “momentáneamente” la financiación con tarjeta de los pasajes en avión al exterior.

Pero hubo otra resolución el mismo día, tanto o más importante que aquella pero que no generó tanto ruido. La disposición de que los bancos deberán reducir del 4 al 0% su tenencia de dólares. La medida regirá desde el próximo miércoles 1 de diciembre y no afecta a los ahorristas, ya que las divisas de las que deben desprenderse pertenecen e los propios bancos. La decisión apunta a fortalecer las alicaídas reservas del Central.

Los analistas estiman que las mismas seguirán en caída y que la brecha cambiaria continuará en niveles superiores al 100%, a lo que se suma que diciembre será el mes de mayor déficit fiscal, lo que volverá a presionar sobre la emisión monetaria.

El stock de divisas es un tema muy sensible y donde no hay información clara. Se aplica, allí, lo que muchos llaman “contabilidad creativa”. El total de reservas ronda los U$S40.000, pero a esa cifra nadie parece prestarle atención, ya que se contabilizan el swap con China y los encajes bancarios, que no pueden incluirse como dinero disponible de la entidad monetaria.

Si bien se cree que las reservas netas del Banco Central rondan los U$S3.000 millones, otros estudios sugieren que ya se está en terreno negativo, si a ese número se le restan los Derechos Especiales de Giro (DEG), que pertenecen en verdad al FMI.

Ante este escenario, aunque en voz baja, algunos analistas aseguran que ya se estarían utilizando los encajes bancarios, que es un porcentaje del total de los depósitos que se hallan en los bancos. Es decir, dinero de los ahorristas. Si el Central logra devolver ese dinero tomado en 30 o 60 días, la situación estaría controlada. Pero si no lo hace, los riesgos aumentan peligrosamente.

Cabe recordar, así mismo, que diciembre viene con un vencimiento de U$S1900 millones con el FMI.

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