Buenos Aires.- El nuevo ministro de Economía Sergio Massa anunció este miércoles luego de asumir el cargo que apunta a garantizar unos US$ 7.000 millones para robustecer las reservas del Banco Central y que se eliminarán los subsidios a las tarifas de energía a quienes más consuman. En ese último tema añadió que que habrá un nuevo aumento de tarifas de electricidad y gas para los usuarios con consumo subsidiado que usen más de una serie de topes que instrumentará el Gobierno.

El ministro de Economía Sergio Massa, durante el anuncio de las nuevas medidas.

A media tarde el presidente Alberto Fernández le tomó juramento en Casa Rosada, donde además de funcionarios y militantes del Frente Renovador, estuvieron varias decenas de empresarios y algunos dirigentes sindicales. No se vio a casi ningún miembro relevante del kirchnerismo. Juró como ministro de Economía a secas, nada de «Superministerio» como se había dicho.

En conferencia de prensa y en medio de gran expectativa por los anuncios, no habló de ningún plan económico sino que fijo prioridades y anunció medidas. Tendrá cuatro frentes de trabajo: orden fiscal, superávit comercial, fortalecimiento de reservas y desarrollo con inclusión.

Luego, Massa explicó las prioridades y ejes centrales de cada uno y adelantó las primeras medidas. Utilizó un lenguaje pausado, por momentos monocorde, pero en todo caso se esforzó por mostrar tranquilidad y transmitir confianza. Agradeció al Presidente, a su familia y al equipo de colaboradores que designó para acompañarlo; pero no mencionó a la vicepresidente Cristina Kirchner.

Sumar reservas en el Banco Central (que ya perdió unos US$ 800 millones en la última semana), reducir el déficit fiscal y atacar seriamente la inflación, son las medidas más urgentes que se esperaba que fijara como prioridades, urgentes, el nuevo ministro.

A nivel de anuncios, Massa se esmeró en responder a esas expectativas. Arrancó asegurando que se cumplirá la meta del 2,5 de déficit establecida por el presupuesto (y pactada con el Fondo Monetario); y que no se utilizarán Adelantos del Tesoro por lo que resta del año, lo que -si se cumple- debería reducir significativamente la emisión de moneda.

El presidente Alberto Fernández tomó juramento al nuevo ministro, en la Casa de Gobierno.

En ese sentido y puntualmente respecto de la inflación la calificó como un «flagelo» que hay que «combatir» y adelantó que julio y agosto serán dos meses que se mantendrá alta pero que luego «caerá» en base a las medidas tomadas.

Otro anuncio del orden fiscal fue que sigue en pie el congelamiento de la planta del Estado para todos los sectores de la administración pública nacional centralizada (no mencionó a las provincias).

Y con respecto a los subsidios para luz y gas, informó que 4 millones de hogares argentinos renunciaron a usar los subsidios y recibirían los mayores aumentos en las facturas, mientras que los casi 10 millones de hogares que sí pidieron el subsidio, el Estado promoverá el ahorro de consumo: “No podemos seguir con un esquema en el que quien más gasta más subsidio se lleva”, aseguró Massa.

En concreto, para los 10 millones de hogares que pidieron mantener los subsidios en el caso de la energía se establecerá un tope: hasta los 400 kilowats se mantendrá la ayuda y por encima de ese consumo regirá la tarifa plena. Según explicó el ministro, con este tope se atiende al 80% de los usuarios y al 50% de la demanda total residencial. 

Se utilizará un criterio similar en el caso del gas contemplando la estacionalidad. En el caso del agua el proceso de segmentación comenzará en septiembre

Anuncios y primeras medidas

En apretada síntesis, estos fueron los ejes centrales de las definiciones y los anuncios que hizo el flamante ministro de Economía:

  • Por decreto se establecerán regímenes especiales de beneficios para los sectores exportadores que aumenten su producción. Uno de los que ya está avanzado es el de la industria del gas y el petróleo, pero Massa quiere implementarlos también para otros sectores exportadores como la minería, la agroindustria y la economía del conocimiento.
  • La idea es darle a esos sectores beneficios como la posibilidad de girar ganancias al exterior para sus casas matrices por el diferencial de producción que agreguen en el futuro.
  • Además, se tramitará un crédito de la Corporación Andina de Fomento de 750 millones de dólares y la ejecución de desembolsos por 1.200 millones de dólares de otros programas de préstamos ya vigentes con organismos internacionales como el BID y el Banco Mundial.
  • La toma de ofertas de préstamos de bancos internacionales y fondos de inversión con garantía de títulos públicos para reforzar las reservas del Banco Central está también en estudio.
  • Quiere implementar cuatro «Repo» y la recompra de deuda soberana con tres instituciones financieras internacionales y un fondo soberano de uno de los países árabes (podría ser Qatar). La duda sobre esa cuestión es qué tasa está dispuesto a pagar el Gobierno y si aceptará poner como garantía bonos -que hoy están muy mal cotizados- por un monto ampliamente más grande que el que recibirá el Estado por esos Repo.
  • Massa calculó que en los próximos dos meses, el campo podrá liquidar unos 5.000 millones de dólares, un nivel similar al que aportó el sector en ese mismo período durante el año pasado. En ese sentido, propuso otorgar incentivos para que los sectores exportadores adelanten liquidaciones, porque eso, aseguró, «significa un mejor tipo de cambio».
  • Lanzará un canje voluntario de la deuda pública en pesos que vence en los próximos tres meses. La inscripción finalizará el martes próximo. Para ese «reperfilamiento» voluntario ya se comprometieron el 60% de los tenedores de bonos. Pero fuentes del mercado indicaron que quienes ya aceptaron ese canje son básicamente organismos públicos, como la ANSES, y bancos estatales.
  • Se otorgará un bono de suma fija para jubilados que se anunciará el miércoles próximo junto con la determinación del aumento por la movilidad jubilatoria. Aún no está estipulado de cuánto será ese bono. El 10 de agosto se hará ese anuncio.
  • Convocó para el jueves próximo a los sindicatos y las cámaras empresarias para implementar un bono para trabajadores privados y el aumento de las asignaciones familiares.
  • Ratificó los compromisos de reducción del déficit fiscal a 2,5 puntos del PBI comprometidos con el FMI, organismo con el que ya mantuvo una reunión.
  • En cuanto al frente fiscal, estimó necesario poner la lupa sobre las transferencias a las provincias y las tarifas de servicios públicos.

Sólo eliminaron dos ministerios

Un rato antes de la asunción de Massa y mediante un Decreto de Necesidad de Urgencia (DNU), el Poder Ejecutivo oficializó que el Ministerio de Desarrollo Productivo y el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca quedaron bajo la órbita del Ministerio de Economía y bajaron al rango de Secretarías. Es decir que en los hechos, esta fue la única reducción ministerial operada a pesar de que en los días previos el massismo pugnó por instalar la idea de que habría varias fusiones de carteras.

Ayer, a través de un hilo de Twitter, el flamante de ministro de Economía comunicó que José Ignacio de Mendiguren liderará la Secretaría de Producción con un equipo integrado por Gabriela Lizana, Priscila Makari y Carla Pitiot.

Mientras que la Secretaría de Agricultura estará al mando del ministro de Producción de la provincia de Entre Ríos, Juan José Bahillo. Como su segundo seguirá Jorge Solmi, quien ocupaba esa función con el exministro Julián Domínguez.

Durante las últimas horas circuló la posibilidad que el Ministerio de Obras Públicas, liderado por Gabriel Katopodis, reabsorbería la cartera de Transporte, pero fuentes oficiales aseguraron que -por el momento- esa fusión no se va a producir.