Buenos Aires.- Con el primer minuto de la nueva semana el Directorio del Banco Central (BCRA) endureció aún más el cepo cambiario y con el correr de las horas operó fuerte en el mercado para concretar la segunda mayor compra de dólares en lo que va del año, dando señales claras de que la prioridad de aquí a los próximos meses será aumentar de cualquier manera posible el nivel de reservas de divisas y evitar el naufragio definitivo de las metas de acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

A contramano de la opinión de empresarios y economistas, pero en línea con las exigencias de la vicepresidente Cristina Kirchner y un sector de las pymes ligadas al mercado interno, la autoridad monetaria confirmó lo que se temía desde hace semanas: que no habrá dólares suficientes para todos en la economía y que la prioridad absoluta será volcar esas reservas a la compra de energía en el exterior, a costos muy onerosos.

El Banco Central endureció los controles a la importación y salió a comprar dólares para recuperar reservas, pero los mercados siguen dando señales preocupantes.

Técnicamente, el BCRA «adaptó hoy el sistema de pagos del comercio exterior, para responder a las necesidades extraordinarias de divisas para atender la importación de energía, con el objeto de sostener el crecimiento económico y el desarrollo de las pymes evitando maniobras especulativas sobre las importaciones».

En un comunicado, la entidad informó que «las medidas extienden el sistema de financiación de importaciones a las realizadas bajo Licencia No Automática y a la importación de servicios y tendrán vigencia por un trimestre, para dar tiempo a la normalización del comercio exterior», pero exceptuando de la medida a las pequeñas y medianas empresas. Aunque son más los industriales que descreen de las bondades del nuevo sistema y prefieren aguardar a ver cómo se va a implementar en la práctica.

Tras el endurecimiento del cepo, el Central salió a comprar dólares en una jornada muy caliente en la que el blue se disparó a un nuevo récord, cerrando a $232 por unidad, y con el riesgo país también en alza hasta traspasar el techo de los 2.400 puntos. La entidad monetaria consiguió cerrar el día con un saldo a favor de más de U$S 250 millones, tras intervenir fuertemente en el mercado oficial de cambios.

Con este resultado, las ventas netas acumuladas en el mes se redujeron a U$S 350 millones. Sin embargo, sigue siendo un saldo muy negativo en medio de la temporada alta de ingreso de dólares del agro y si se compara con los U$S 727 que compró el mismo mes del año pasado.

El nuevo cepo oficializado este lunes tiene por objetivo inmediato reducir la fuerte presión en la demanda de dólares por parte de los importadores, que en las últimas semanas ha estado dificultando el propósito de acumular divisas para sus reservas, tal como se pacto con el FMI, que ya dio el alerta sobre ese punto con vistas a la próxima revisión de las metas.

Las compras netas por parte del BCRA en lo que va del año se ampliaron a alrededor de U$S 550 millones, un monto a todas luces muy modesto y que se queda lejos de las metas de recuperación previstas para fin de año. Se sabe, junto con la reducción de los subsidios para bajar el déficit, la recuperación de reservas es la meta más importante que exige el FMI para seguir dando luz verde al acuerdo y desembolsar trimestralmente los fondos para que el Gobierno pague los vencimientos.

Las dificultades del Central para acumular reservas se explican principalmente por la fuerte presión en la demanda de divisas por parte de las compañías que deben importar insumos y servicios. Sobre todo, para la compra de energía y combustibles que se está trayendo al país para cubrir el faltante en la temporada de invierno.

El mercado y el Gobierno siguen con atención este asunto, debido a que el saldo negativo del Central se da en medio dela temporada alta en los ingresos de dólares del agro, que este año están marcando máximos históricos por la escalada de los precios internacionales de la soja y de otras materias primas que exporta el sector.

Un guiño para las pymes

El BCRA informó que «también se dispuso en coordinación con el Ministerio de Desarrollo Productivo ampliar las posiciones arancelarias de bienes equivalentes a los producidos en el país que tendrán acceso al mercado a partir de 180 días y la de bienes suntuarios que podrán acceder a partir de los 360 días».

«En cuanto a las importaciones de servicios, se equiparan en el tratamiento a la de bienes, permitiendo el acceso al mercado por el mismo monto que en 2021 y en caso de superar el importe el saldo a 180 días», señaló la autoridad monetaria.

En la resolución, se indicó además que «complementariamente, se facilitará la prefinanciación de exportaciones», una medida dirigida específicamente a conquistar la adhesión del complejo cerealero que todavía no haya formalizado sus ventas al exterior. De esa manera el Tesoro aspira a aumentar la recaudación de divisas a través de las retenciones.