Buenos Aires.- Mientras que el presidente Alberto Fernández proclama que el gobierno del Frente de Todos (FdT) pretende que la evolución de los salarios supere a la inflación para recomponer el poder adquisitivo, la realidad muestra una situación distinta, ya que durante junio los sueldos aumentaron en promedio 4,8%, en tanto que la suba de precios fue de 5,3%, lo que representó una pérdida en el poder de compra de 0,5%, es decir medio punto porcentual.

A diferencia de meses anteriores, el deterioro se observó tanto en los salarios del sector privado como en los del sector público. Peor todavía, con la inflación acumulada en julio que -como mínimo- será dos puntos superior a la de junio, y con las paritarias ya cerradas en su gran mayoría, esa brecha negativa será aún más amplia.

De un año a otro, sólo el salario del sector público superó a la inflación. Pero en el primer semestre de este año la relación salario-inflación ya es negativa para todos. El Indec dio datos oficiales al 30 de junio.

A nivel interanual (de julio 2021 a junio 2022) según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el índice de salarios del sector público registró 72,6% de aumento y fue el único que superó claramente a la inflación en ese período de 12 meses; seguido por un 68,3% en los ingresos de los trabajadores privados registrados y 58% de los empleados «en negro», que fueron los que perdieron más poder adquisitivo.

Quizás por esa situación es que Fernández se apresuró a anunciar que va a convocar para la semana próxima a entidades empresarias y representantes de los trabajadores con la finalidad de forzar un acuerdo de precios y salarios. Más allá de la desprolijidad verborrágica de hacer un anuncio de ese tipo sin mayores precisiones y sin que lo acompañe el ministro de Economía, lo concreto es que buena parte de los empresarios y de los dirigentes sindicales no creen que este sea el mejor momento para acordar precios y salarios: ¿con qué parámetros de inflación?, se preguntan.

En cuanto al primer semestre (enero-junio de 2022), la evolución de los sueldos también fue negativa: los ingresos nominales crecieron 34,3%, contra una inflación en ese período de 36,2%. En consecuencia en los primeros seis meses del año perdió casi 2 puntos el poder adquisitivo de las remuneraciones.

Este comportamiento está erosionando mes a mes lo que asomaba con un resultado positivo ya que en la comparación interanual los salarios en promedio (de todos los rubros) crecieron 67,7% contra una inflación de 64%. Pero ese «ganancia» en promedio se verificó solamente para los salarios del sector privado, cuya generación de empleo registrado por otra parte casi que está estancada.

El comportamiento de los salarios en el sector público, cuyo número de empleados sí ha crecido con respecto a los niveles pre pandemia, ofrece varias lecturas. En junio los salarios del Estado subieron 4,6%, es decir 0,7 punto debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), pero acumularon en 12 meses un incremento de 72,6%, casi 8,4 puntos más que la inflación.

La peor situación es, sin duda, la de los trabajadores informales. De acuerdo con el informe del INDEC los ingresos de los empleados no registrados subieron 4,6% pero en el año solamente aumentaron 58%, esto es 6 puntos por debajo del aumento del costo de vida.

Curiosamente, con el sector informal se da una paradoja: en los últimos 12 meses el Gobierno aumentó fuertemente el gasto multiplicando los planes sociales, adjudicando bonos y ampliándolos a más personas, pero a costa de que esos ingresos quedaron por debajo de la inflación. Se amplió la cantidad de comensales pero no la torta…, podría decirse parafraseando el dicho popular.

Como otra muestra de que sigue «corriendo de atrás» frente a la inflación, el Gobierno había convocado para el 18 de este mes al Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil para actualizar ese ingreso testigo, dado que los actuales $47.850 volvieron a quedar por debajo de la canasta de la indigencia para una familia tipo.

Ese Consejo del Salario está conformado por 32 miembros, 16 por la parte trabajadora y 16 por la empleadora, con el arbitraje del Ministerio de Trabajo. Ahora se fijó una nueva fecha para del 22 de este mes y encima se puso como objetivo empalmar ese anuncio con un acuerdo de precios y salarios… Se verá.