De acuerdo al analista en economía y finanzas, Salvador Di Stéfano, el país deberá comprometerse a cumplir una serie de medidas económicas ortodoxas para que las negociaciones con el Fondo no naufraguen. Pero quizá el problema no radique tanto allí, sino en que la Argentina, una vez firmado el acuerdo, las pueda aplicar.

Los puntos que el FMI exigirá serían:

  • Reducción del déficit fiscal en el orden de un 25%
  • Financiamiento de ese déficit con suba de impuestos o toma de deuda, pero no con emisión monetaria
  • Suba de la tasa de interés
  • Devaluación de la moneda
  • Aumento de tarifas

Argentina culminó 2020 con un déficit fiscal primario de 17.240 millones de dólares, lo que equivale al 6,5 % del Producto Bruto Interno. En tanto, el Presupuesto 2021 proyectó que el déficit estaría en el orden del 4,2 % del PIB.

Con estos números, el primer objetivo se estaría cumpliendo con creces, ya que al menos hasta septiembre, el saldo negativo del Estado nacional bajó 68% respecto de igual período de 2020.

Pero no hay que olvidarse de la alta emisión que se registró especialmente desde las PASO, que no está incluida en aquella medición.

Durante septiembre, el Banco Central emitió $250.000 millones, de los cuales $110.000 fueron tras las primarias. En lo que va de 2021, el BCRA le transfirió al Tesoro Nacional más de 1 billón y medio de pesos, lo que traducido en términos sencillos, redunda en mayor inflación.  

En relación a la suba de la tasa de interés, la decisión generaría un encarecimiento del crédito, en una economía cada vez más pequeña y con fuertes restricciones. Si a este escenario, se le suma un inevitable aumento en las tarifas de los servicios públicos, y una corrección del tipo de cambio, fuertemente atrasado respecto a otras variables económicas, el horizonte se presenta muy complejo.

Según coincide la mayoría de los analistas, en cualquier caso el futuro inmediato es poco alentador: habrá mayor inflación, más retracción económica, y un clima político, en especial en el oficialismo, demasiado espeso para atravesar la tormenta.    

Y la coyuntura no es mejor. El riesgo país alcanzó en la última jornada un nuevo récord para este año y superó los 1900 puntos, subiendo por decimo primera jornada consecutiva. En tanto, el Central debió salir a vender dólares para contener a la divisa.  En apenas un día, se desprendió de u$S489 millones.

El punto más alto del riesgo país ocurrió el 9 de septiembre de 2020, cuando tocó los 2120 puntos.

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