Buenos Aires.- Las ventas de alimentos y bebidas, cayeron 6,2% en comparación internaual y 9,3% en la intermensual según un informe realizado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) en 1.087 comercios minoritas del país, realizada entre el 1 y 5 de agosto. Los empresarios justificaron el comportamiento por la suba de precios.

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Por otra parte, señalaron que la dinámica de remarcar precios evaluando los costos de reposición, genera ineficiencias y aumentos de costo de personal. «El aumento constante en los precios hace que la gente compre cada vez menos unidades» señaló un almacenero de Morón, Provincia de Buenos Aires mientras que desde San Fernando del Valle de Catamarca, una persona de mismo rubro indicó que «la gente busca productos de menor calidad para abaratar su presupuesto».

Cabe mencionar que de los 1.087 pymes, entraron en el relevamiento además de los alimentos y bebidas, los rubos: bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles; calzado y marroquinería; farmacia y perfumería; ferretería, materiales eléctricos y materiales de la construcción; y textil e indumentaria. El informe detalla que de los seis relevados 2 de ellos subieron en julio sus ventas interanuales y en las ventas intermensuales bajaron 6%.

Los dos rubros que incrementaron sus ventas, fueron farmacia y perfumería que crecieron 3,2% en comparación al año pasado mientras que a nivel mensual, bajaron en 4,4%, mismo dinamismo se dió en Ferretería, materiales eléctricos y materiales de construcción que subieron 4,8% interanual y descendieron 2,1%. En ambos casos las dificultades que sufieron se refieren a demoras en transacciones que se vieron en el último tiempo.

En el primer caso señalaron que los problemas y demoras que están teniendo para cobrarle a las obras sociales genera desfasaje financiero, dado que los precios de reposición terminan siendo más elevados. «Nuestros principales clientes del mes fueron de países vecinos, sobre todo son personas y negocios de Bolivia, por eso la venta fue buena. Pero tuvismo problemas para conseguir los productos importados» contó la dueña de una farmacia de Salta.

Fuente CAME

En cuanto a las ferreterías fue considerado, en el informe, uno de los rubros más afectados por la retracción en las entregas de proveedores frente a la suba del dólar blue y la expectativa de un shock devaluatorio del tipo de cambio oficial. Un dueño de un comercio de San Salvador de Jujuy señaló que «la venta fue floja, la inflación asustó a los clientes, pero ahora que bajó el dólar, estamos esperando que bajen los precios y se venda mejor».

En ambos rubros, se tomaron declaraciones de otras provincias, como es el caso de un propietario de una perfumería de San Miguel de Tucumán que señaló que «la venta fue estable, similar al año pasado, pero nos está perjudicando el aumento del alquiler, escapa a lo que permite la rentabilidad del negocio». Mientras que una empresaria del rubro de la construcción de la ciudad de Ushuaia, en Tierra del Fuego alcaró que le fue algo mejor que el año pasado pero indicó que «fue difícil vender, los precios cambiaron todos los días, los proveedores no nos entregaban grandes volúmenes por no tener certeza sobre el dólar oficial».

En el caso de la industria textil e indumentaria, las ventas bajaron 12,7% anual y 4,9% en comparación al mes anterior, fue el rubro que más retracción sufrió y es el tercer mes consecutivo que cae en las ventas. En consonancia con lo que declaró el dueño de la perfumería en Tucumán, entre los principales factores por los cuales vieron modificaciones fue el costo del alquiler, aunque señalaron también el precio de la reposición de mercadería y otros gastos.

«En julio las ventas bajaron abismalmente y las vacaciones de inverno nos perjudicaron porque la gente se volcó a otros gastos» señaló una propietaria de un comercio de Ciudad de Buenos Aires. Mientras que desde un local de Resistencia, Chaco explicaron que la suba de los proveedores suele ser entre un 5 y 7% mensual, mientras que en julio alcanzaron al 15% semanal, otro comerciante de Comodoro Rivadaivia, Chubut indicó que «vendimos el doble que el año pasado, pero estamos peor».

Fuente: CAME

En bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles, las ventas registraron declives de 4,6% en comparación interanual y de 7,6% intermensual. «Nuestros artículos son importantes y en julio, que después del verano siempre fue nuestro mejor mes, la venta bajó. Hubo además un aumento de 50% en los precios y estamos perdiendo rentabilidad para poder vender» señaló un empresario de Mar del Plata.

Por último, el ramo de calzado y marroquinería disminuyeron 2,5% anual y 6,2% mensual, se trata de la caída más importante contabilizada por éste sector desde la recuperación económica pos pandemia. «Hubo aumentos de precios, faltantes de stock y acortamiento en los plazos de pagos» observó el dueño de un comercio de San Rafael, provincia de Mendoza.

Según FASTA durante julio, los marplatenses entre las actividades que más dejaron de hacer fue: viajar y salir de vacaciones (28%), en segundo término comprar ropa o calzados (26%), después realizar actividades recreativas de ocio y esparcimiento (21%), seguido por almorzar o cenar afuera (17%), hacer actividad física paga (5 %) y por último, cambiar el auto o limitar su uso (3%)