Hablaba y en los ojos se le podían ver los paisajes que recuordaba, hace años José Papalardo decidió viajar, el primero fue a sus 18, al sur «de este país hermoso y me encantó, de ahí en más me propuse ir todos los años». Durante cuarenta años, va a las zonas frías de Argentina para conocer un lugar nuevo o a los lugares que ya conoce para volver a maravillarse.

De viaje por Navarro

A los 19 años entró a trabajar en una empresa de transporte de colectivos, donde empezó siendo auxiliar y con los años alcanzó llegar a la vicepresidencia de la empresa. «En ese momento trabajaba desde las 6 de la mañana hasta las 19 y ganaba bien, realmente ganaba muy bien, y me di cuenta después de que ella falleció que la vida pasa por otro lado», recordó Papalardo haciendo alusión al fallecimiento de su esposa.

«Ya estaba en un mundo en el que no podía ni respirar no tenía sábados, no tenía domingos» señaló el ex empresario de colectivos y se refiró al crecimiento de la compañía durante sus años en el lugar. En 2009, falleció la madre de sus dos hijos y José aseguró que ese hecho le hizo replantearse la vida.

De todos modos, Papalardo tiene un gusto que lo distingue del común denominador, él no busca comprar paquetes turísticos a buen precio o esperar a las ofertas del mes en las provincias para emprender viaje. José Papalardo fue un paso más allá y se armó su propia MotorHome, orgulloso de los años invertidos en ese pequeño hogar que hoy lo acompaña a hacer viajes por doquier.

Fue en 2009, cuando tomó la decisión de seguir viajando a campings pero de una manera un poco más comunitaria, «me junto con amigos, somos un grupo» señaló Papalardo en relación a la coordinación con otras personas que tienen el mismo estilo de vida. «Estoy en varios grupos, en uno que se llama ‘Caracolenado’ somos más de 60 personas que tienen motorhome, después estoy en otro grupo que se llama ‘Grupo Villa Elisa’ en varios grupos donde hay más personas, dónde nos fuimos conociendo, nos fuimos haciendo, digamos, en el camino» contó entusiasmado Papalardo.

El equipamiento de cada motorhome es dependiendo según las necesidades, el blanco es el vehículo de José Papalardo, el azul de «un amigo de la ruta».

Hablaba y realmente se le veía en los ojos la cantidad de lugares a los que había ido, era como si en su mirada una diapositiva se fuera reproduciendo con los diferentes paisajes que hoy, acompañan sus recuerdos. El motorhome, lo tiene totalmente equipado, similar a un monoambiente pero con la habitación separada y el sector del conductor también, además una vez estacionado, se puede expandir una de las paredes de manera automática hacia afuera, dando más espacio para moverse dentro.

La parte sobresaliente del costado es la parte del comedor cocina del motorhome que se expande

Hay un grupo de Facebook en el que algunos viajeros de este estilo acudían para pedir auxilio si tenía alguna dificultad en el viaje, hoy esas personas se adaptaron a un grupo de WhatsApp por recomendación de José Papalardo; un día Papalardo de camino al sur se encontró en su perfil que un muchacho pedía ayuda por la rotura de una parte pequeña de su motor, cerca de la zona a la que se dirigía él. Así que, como si fueran amigos, José compró el repuesto y acudió a su ayuda, «cuando llegué había preparado un asado, es el día de hoy que seguimos haciendo viajes juntos».

Hace seis años que Papalardo ya no trabaja como vice presidente de la empresa de colectivos, pero el hecho de no estar en edad de acceder a la jubilación, lo mantiene activo laboralmente. Actualmente es administrador de consorcios y junto a un socio, y la ayuda de internet, puede seguir viajando «por lo menos una vez al mes».

Hace algunos años, algunas de las rutas del país las hace acompañado por su pareja, «a veces yo estoy manejando y ella se pone en la mesa con la computadora y adelanta trabajo», comentó José Papalardo. El último verano, en enero de 2022, la compañera le ofreció aprovechar un viaje que ya tenía pago desde antes del dictámen de la cuarentena en un hotel, pero «yo llegué ahí y no sabía qué hacía».

«Es maravillosa la vida de camping, al aire libre, si me decís de ir a un hotel o ir a una cabaña o ir a un búngalo o lo que sea, no me gustaría» contó José, que agregó que el viaje que tenían pagado a Córdoba se lo regaló a la hija y él, con su pareja, siguieron su viaje en el motorhome. «No me gusta la vida en el hotel, no me gusta que me estén sirviendo a la mañana, amo el camping, me encanta, cada vez que puedo, un fin de semana trato de salir» dijo Papalardo.

Grupo en Facebook creado por José Papalardo para ayudar a viajar, Viajando hacia nuestros sueños

De los lugares se puede hablar muchísimo, de viajes, de recorridos, de paisajes vistos, pero esa sensación de libertad que transmite José Papalardo al hablar, invita a animarse a viajar. No sólo por los lugares, sino también por la gente, por la calma, por el ritmo de vida de la ciudad, a veces para frenar hay que saber escapar.