En línea con el pensamiento y la mirada que tienen distintos sectores productivos en estas últimas semanas, la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA) emitió un extenso y pormenorizado comunicado en el que augura que la actividad del sector, que ya es deficitaria, podría tornarse mucho más compleja de continuar con la actual situación económica e institucional argentina. La industria de la pesca enciende «luces naranjas», advirtieron los directivos de las principales empresas, propietarias de barcos, procesadoras y exportadoras de productos del mar.

Tras detallar las condiciones adversas que se verifican en el comercio mundial, el rtexto de CAIPA se enfoca en los desajustes de las variables macroeconómicas del país, que están causando un fuerte impacto en el esquema de costos de las empresas, sean estas pesqueras primarias extractivas, industriales o comerciales exportadoras.

La pesca «se ha convertido en una de las actividades más importantes”, en General Pueyrredon. 

A modo de introducción y de muestra sobre el sector CAIPA recuerda una vez más que “la industria pesquera argentina tiene mucho potencial para ser generadora genuina de divisas para nuestro país y si se adoptan medidas adecuadas, de incrementar ese potencial.

“Pero lamentablemente, diversas medidas y actitudes que se han tomado últimamente, solo pueden perjudicar toda la actividad pesquera y además, poner a las empresas en situación de riesgo”, continúa el texto.

Enseguida enumera algunas de las cuestiones que deberían ser atendidas por las autoridades «para posibilitar un mejor desarrollo de la industria”. Los puntos que enuncia CAIPA, mostrados con números precisos, son en referencia a estos item:

  • Actividad con el elevado resultado positivo en su comercio exterior.
  • La importancia de la pesca en el Partido de General Pueyrredón.
  • La distancia al caladero.
  • La situación económica actual no fomenta el desarrollo de la actividad pesquera.
  • Tipo de cambio no adecuado a la realidad económica.
  • Incremento de los costos laborales.
  • La conflictividad como hecho que afecta la rentabilidad empresaria.
  • Incremento en los valores de otros insumos importantes utilizados por la actividad pesquera (el costo del combustible).
  • Incremento del costo del aceite que utilizan en sus motores los buques.
  • El valor de las cajas utilizadas en la Industria Pesquera.
  • El valor del nylon utilizado en la Industria Pesquera.

Cabe recordar que la pesca es uno de los siete principales complejos exportadores del país, llegando incluso a superar con sus exportaciones en los últimos años, a las exportaciones de las carnes rojas, es que indican que “al exportar la pesca más del 90% de su producción, ello trae como consecuencia un resultado muy positivo en su comercio exterior, esto es que exporta mucho más de lo que importa”, interpretaron los industriales en el comunicado.

“Prueba de ello es que en el año 2021 la pesca exportó por U$S 1.990.162.000 e importó por U$S 215.015.000, lo que dio un resultado positivo para el comercio internacional de la pesca de U$S 1.775.147.000. En esa situación, se deberían tomar las medidas que correspondan para facilitar la importación de todos los productos y repuestos que necesita la pesca para desarrollar su actividad, ya que en la actualidad es sumamente complejo poder lograr la importación de esos insumos”, continuaron.

Puntualmente sobre el partido de General Pueyrredon, y sobre la relevancia que posee el sector de la pesca en el mismo, el informe de CAIPA indica que “la pesca, con el transcurso de los años, se ha convertido en una de las actividades más importantes” de ese partido.

Tomando como punto de partida datos que brindó la Aduana de Mar del Plata, resaltan que “se oficializaron permisos de exportación de productos pesqueros durante el año 2021, por un total de U$S 880.780.280. Además, a ese importe se le debe agregar todo lo que produce Mar del Plata, principal proveedor de productos pesqueros que se comercializan en el mercado interno de nuestro país, donde no existen estadísticas certeras pero ese comercio se puede cuantificar en más de U$S 100.000.000 anuales”.

En concreto, “se deberían tomar las medidas que correspondan para facilitar la importación de todos los productos y repuestos que necesita la pesca para desarrollar su actividad”, señalando que “en la actualidad es sumamente complejo poder lograr la importación de esos insumos”.

Y en otro orden, lamentaron “la importante diferencia entre la actualización del tipo de cambio comparado con el incremento del costo de la vida y, sobre todo con los ajustes salariales», lo que «demuestra la evidente distorsión que está presentando en una variable económica que es fundamental para la actividad”.

El enlace para leer el informe completo de CAIPA haciendo click aquí