El magnate anunció en su cuenta de Twitter que decidía poner en stand-by la compra de esa red social y puso como motivo la cantidad de usuarios falsos que existen en línea. De todos modos, indicó que continúa su compromiso para la realización efectiva de la transacción, aunque se especula con que no se concrete.

Elon Musk – Fuente: Bloomberg

Desde que se dio a conocer la noticia de la oferta de 44 mil millones de dólares, las acciones en la Wall Streat sufrieron modificaciones tanto para la red como para la otra compañía de Musk, Tesla. Si bien la segunda mencionada pareciera no preocuparle al empresario habría tenido bajas en las ventas de sus vehículos, pero en una conferencia informó que seguirá en cómo presidente ejecutivo «hasta que sea útil».

Lo cierto es que todo en el mercado, el valor de ambas companías se reducen y genera inseguridades en los inversionistas. Según algunas declaraciones recopiladas se podría tratar de un intento por el magnate para bajar el valor del contrato por la adquisición de Twitter, también sostienen que sólamente podría tratarse de un manejo exéntrico al que estarían acostumbrados.

Las especulaciones llegaron de la mano de la presentación del informe que anunció en la misma red social Elon Musk, pero Twitter Inc difundió dicho comunicado el 2 de mayo, es decir que el empresario se enteró hace al menos 10 días que los perfiles falsos representaban menos del 5% de los usuarios. El hombre más rico del mundo habría explicado que dicho dato modificaría su plan de acción para la red social y por ello querría esperar a corroborar los datos.

Grandes cambios en Twitter

Para finales del 2021, el CEO de la compañía Jack Dorsey anunció su salida luego de que los accionistas de la red social manifestaran su malestar por su doble accionar, en paralelo con Square, a lo que le adjudicaran que el precio de Twitter en la bolsa fluctura en caída. Tras el anuncio, el valor de la misma subió en un 15%, tan sólo al día siguiente.

Meses más tarde, Elon Musk anunció en su cuenta que estaba interesado en comprar el total de la empresa y se supo que en una semana había conseguido apoderarse de casi el 10%. La oferta llegó de manera oficial a los inversionistas de Twitter unos días más tarde y se anunció que se aceptaría, en el mismo contrato rezaría la obligatoriedad de pagar una multa en caso de darse marcha atrás con la posible adquisición.