Buenos Aires.- La Organización de las Naciones Unidas dio inicio en la jornada del 20 de la apertura de la Asamblea General, al igual que todos los años los líderes mundiales se dieron cita en Nueva York, Estados Unidos. Los temas centrales a tocar para evaluar las líneas a seguir de los diferentes miembros estará en los debates sobre la transformación de la educación, la lucha contra la crisis alimentaria mundial, la conmemoración 30° aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de las minorías y el conflicto bélico en curso en Ucrania.

El 77° Debate General durará desde el 20 al 26 de septiembre del 2022

En el discruso inaugural el Secretario General de la ONU, Antonio Guterres reconoció que la situación en el mundo es realmente compleja, que «las desigualdades están aumentando» y sostuvo que «no nos hagamos ilusiones. Navegamos en aguas turbilentas. Se avecina un invierno de descontento a escala mundial. La crisis del costo de la vida está haciendo estragos. La desconfianza se desmorona. Nuestro planeta está ardiendo». Alertó que «la comunidad internacional no está preparada ni dispuesta a afrontar desafíos enormes y dramáticos de nuestra era».

El foco del discurso de Guterres estuvo puesto en la situación que atraviesan los ucranianos, al tiempo que señaló que hay una multiplicación de conflictos en el mundo. Indicó que tiempo atrás las relaciones internacionales estaban encaminadas apuntando a avanzar, pero que en la acutalidad no hay tales certezas e incluso se arriesgó a sostener que no hay «ni cooperación, ni diálogo, ni solución colectiva de los problemas».

El Secretario General también se refirió a la crisis climática y señaló que se trata de un paradigma de la injusticia moral y económica en la que los países del G20 generan el 80% de todas las emisiones, pero los más pobres -que son quienes menos han contribuido a la crisis, están «soportan sus repercusiones más brutales». En ese marco, instó a los gobiernos a «exigir responsabilidades a las empresas de combustibles fósiles y a quienes promueven sus intereses».

Por su parte, el presidente de la Asamblea General de la ONU, Csaba Körösi subrayó: «necesitamos solidaridad porque las desigualdades han alcanzado alturas récord…sostenibilidad porque le debemos a nuestros hijos dejar un mundo habitable… (y) ciencia porque nos ofrece evidencia neutral para nuestras acciones». Al tiempo que reconoció que si bien se firmaron muchos tratados y se redactaron muchas metas, pocas fueron las medidas que se tomaron en torno a ello.