El oficialismo demoró en firmar el acta de Mar del Plata. Una derrota difícil de digerir, amenazas cruzadas, batacazo en Gesell y una irritante foto de Manes.

La lista 123 de Maximiliano Abad, Martín Losteau y Federico ‘Freddy’ Storani demoró todo lo que más pudo la firma del acta de escrutinio, finalmente validada por los tres miembros oficialistas de la Junta Electoral de la Unión Cívica Radical (UCR) de Mar del Plata, Pablo Nogués, Esteban Juárez y Marina Márquez. Significaba una derrota difícil de digerir.

Desde el domingo de las elecciones internas de la UCR en Mar del Plata la pelea fue subterránea. Hubo amenazas cruzadas: el abadismo amagó con desconocer los resultados de los comicios de la juventud y el possismo respondió con un ultimátum de demanda judicial. Todo se terminó por resolver el martes pasado con un áspero contacto entre ambos sectores.

«Cuando llegamos al Comité con las urnas no nos querían reconocer la victoria. Nos decían que no pertenecíamos al partido, hubo demasiadas chicanas. No estaban preparados para perder la estructura de la juventud radical», admitió un integrante de la nómina opositora. Fue tal el pleito que tuvo que intervenir una delegación policial para calmar las aguas.

En el Comité de Mar del Plata hubo empujones cuando se conoció la victoria de Echeverría. En la foto, el momento de más tensión.

Es que, pese a la victoria del oficialismo en mayores con un 61,13%, la sorpresa del acta de la discordia, fue que la lista 258, que llevaba como candidata a presidenta de la Juventud Radical a Aldana Echeverría, se impuso con el 55,09% de los sufragios, por sobre la alianza empujada por el titular de la UCR bonaerense que cosechó un 40,08%.

En el micro mundo boina blanca, se sabe que es una derrota que atraganta al sector abadista, que puertas adentro reconoció el golpe, pero públicamente lo invisibilizó. No es para menos, en su pago chico el jefe del partido centenario en territorio bonaerense, con una potente alianza electoral, el manejo de la Franja Morada, el control de la Universidad y todos los «fierros», perdió la juventud. «Enfrentamos a todo el aparato», admiten los ganadores.

De 922 votantes en ese segmento etario, la lista 258 que impulsó el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, se quedó con un total de 508, que le sirvieron para arrebatarle la juventud al oficialismo. «Siempre fue nuestro bastión, es una lástima», se lamentó una militante radical de otro distrito de la Quinta sección electoral.

Posse y Abad se superponen en la pelea por la Gobernación bonaerese.

Los opositores se quedaron con la presidencia, vice, secretaría general, gran parte de la mesa y seis de los diez vocales en juego por la juventud. En tanto, en mayores, el possismo se hizo de 7 de los 16 convencionales y de 8 de los 20 locales. Sin embargo, en las negociaciones previas, el abadismo no se movió de ofrecer 3 cargos para cada categoría de mayores y de negar la presidencia de la juventud. La pérdida fue mayor a la esperada.

«Mira que negocio hicieron con la interna. Hubiese sido más inteligente llegar a una lista de unidad», reprocharon los opositores que comandaran la estratégica juventud radical durante el año en el que la UCR se encamina a disputar lugares en Juntos por el Cambio. En el abadismo todavía se rehúsan a saludar a Echeverría por su victoria en las urnas.

Desde la lista 258 explican que la clave fue una campaña enfocada en los barrios de la periferia de Mar del Plata, «abandonados por el radicalismo», el trabajo con los secundarios y los años de militancia para ganar la juventud, que desde hace mucho tiempo es hegemonizada por el oficialismo.

Daniel Núñez, junto a Vilma Baragiola y Verónica Hourquebié, entre otros integrantes de la lista.

A unos 100 kilómetros de distancia, una hora y media en auto por la Ruta Provincial Nº11, el possismo daría otro batacazo, para destronar al oficialismo por primera vez en dos décadas de la conducción del comité local y de la juventud radical de Villa Gesell. De esa manera, Luis ‘Pollo’ Herrera y Mora Zaballa se impusieron para conducir el comité distrital y la presidencia de la juventud boina blanca. Fue otra de las novedades de la interna de la Quinta.

Para cerrar la semana, en el Comité Provincia de la UCR bonaerense también irritó la foto de Facundo Manes y el intendente Gustavo Posse. El auditorio del Colegio Cristiano de Martínez de San Isidro, en que se desarrolló el conversatorio organizado por la Universidad Nacional, Raúl Scalabrini Ortiz, albergó a unos 1.200 espectadores.

El neurocientífico, que tuvo como sus primeros mentores a Abad, comienza a mostrar cierta autonomía y decisiones propias, como la reciente postal con Posse. Es una situación que incomoda. Hace algunos meses Manes también se fotografió con el alcalde, nada más ni nada menos que en Mar del Plata, lo que generó algún desencuentro con el jefe de la UCR provincial. Posse y Abad se superponen en el mismo objetivo, disputar la Gobernación. 

Otra foto de Manes con Posse que incomodó en el Comité Provincia.

«La mayoría de los argentinos queremos dejar atrás esta polarización que no para de empobrecernos. Gracias a la Universidad de San Isidro, Gustavo Posse y a todos los vecinos de San Isidro que se acercaron hoy para pensar la Argentina que se viene», tuiteo Manes después de la charla del jueves, quién, en Mardel Plata, respaldó la lista del oficialismo.