El peor escenario posible para un gobierno débil, acorralado por la propia intolerancia interna y escaso de credibilidad ante la sociedad: la inflación de marzo fue de 6,7%, la más alta en 20 años, acumuló en el primer trimestre un aumento del 16,1%, mientras que la variación interanual ya trepó a 55,1%, es decir, más de 15 puntos por encima de lo que previó el mismo equipo de Gobierno cuando firmó el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), hace un puñado de semanas.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la escalada de precios del mes pasado superó todas las mediciones desde abril de 2002 cuando a la salida de la convertibilidad se había producido un pico de 10,2%, en abril de ese año.

Si hay un dato todavía más preocupante es que la categoría Alimentos y bebidas no alcohólicas -la que más influye en el presupuesto familiar- aumentó 7,2%, o sea por encima del promedio general, y estimuló la suba general junto a Educación e Indumentaria, otros dos rubros sumamente sensibles. Los valores de útiles escolares y las cuotas de los colegios privados experimentaron aumentos de 23,6%, mientras que ropa y calzado subieron 10,9%.

En cuanto a los alimentos con mayor incremento, el pan y derivados registraron alzas de entre 17.7% y 24,8%, a partir de una suba de más de 10% en la harina.

El índice de inflación de marzo fue el más alto para un mes desde abril de 2002, hace 20 años. Ya suma 16,1% en el primer trimestre y 55,1% en los últimos doce meses.

Todo este cuadro, que en los despachos del Gobierno ya se conocía en detalle, no hizo más que disparar críticas feroces desde adentro mismo de la coalición oficialista y particularmente ahondar las diferencias en el ámbito del Ministerio de Economía, donde el jefe del área Martín Guzmán es duramente cuestionado por sus subordinados del ala kirchnerista que reportan a la vicepresidente Cristina Kirchner y al gobernador bonaerense y ex ministro Axel Kicillof.

Pese a los congelamientos dispuestos por los funcionarios de Comercio Interior, la carne también siguió su curso alcista con subas de hasta 7,9% en cortes como la nalga o el cuadril. Los huevos también continuaron su carrera con un salto de 21,6%. Estas subas se vieron parcialmente compensadas por bajas estacionales en frutas y verduras.

Por su parte, y a pesar de ser uno de los mercados más protegidos, la indumentaria fue el segundo rubro de mayor aumento en marzo al llegar a 10,9% y acumula en el trimestre una suba de 17,4%.

Los gastos referidos al mantenimiento de hogar (alquileres y servicios) crecieron 7,7% y desde enero avanzaron 12,7%, lo que expresa los ajustes tarifarios que se produjeron en el mes y el encarecimiento de las locaciones.

Por su parte, el rubro salud exhibió un aumento de 5% en el mes en estudio y en tres meses crecieron 13,2%, lo que también refleja las actualizaciones de cuotas de prepagas y alzas de medicamentos que se concentraron el mes pasado.

En tanto, el transporte mostró una suba de 5,5%, disparándose a 13,7% desde el inicio del año. En comunicación los aumentos fueron de 3,4% y en recreación y cultura 3,3%.

El ministro Guzmán remarcó en las últimas horas que la lucha contra la inflación es una «prioridad» para el Gobierno y pidió «apoyo político» para ganar en credibilidad y frenar las expectativas negativas. El acuerdo con el FMI prevé un a inflación de entre 38 y 48% para 2022, que a la luz de lo que sucedió en el primer trimestre parece de imposible cumplimiento; de allí que para la primera revisión del acuerdo prevista para mayo, ya se hable de una corrección de esa pauta.

Alimentos, por las nubes

Los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas que aumentaron 7,2% en marzo, ya alcanzan un alza de 20,9% desde diciembre pasado y de 59,7% en los últimos doce meses, superando las mediciones del nivel general.

Efectivamente, entre abril de 2021 y marzo de 2022, mientras alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron 59,7% promedio, el índice inflacionario general de los precios minoristas (la totalidad de los rubros) registró 55,1% de incremento, una cifra que ubica a la Argentina entre los últimos de los peores países del mundo.

Según el Indec, los aumentos de precios del pan, huevos, café, pollo y lácteos, con subas por encima de los dos dígitos lideraron el alza de esta categoría. Cabe recordar que más de dos terceras partes de los ingresos totales de una familia pobre se consumen en alimentos y bebidas.

Los aumentos de precios del pan, huevos, café, pollo y lácteos, por encima de los dos dígitos, lideraron el alza del rubro de alimentos y bebidas en marzo respecto de febrero, según el Indec.

Los aumentos de comestibles de consumo masivo, adquiridos en comercios barriales como en grandes cadenas, llegaron a superar el 20% en algunos casos y muchos otros productos se ubicaron con alzas superiores al 10%, pese a los programas oficiales del implementados por el Gobierno para ir a la «guerra» contra la inflación.

Estos fueron algunos de los datos:

  • El pan de mesa con 24,8% lideró los incrementos de los artículos esenciales de la canasta básica. Mientras que el pan francés subió 17,7%.
  • Los huevos de gallina, 21,6%.
  • El café molido, 19,0%.
  • El kilo de pollo entero, 15,1%.
  • La leche fresca entera en sachet aumentó 13,9%.
  • El queso cremoso, 13,1%.
  • La manteca 10,2%.
  • El queso pategrás 6,8% y el sardo 7,7%.
  • La harina de trigo común subió 13,2%.
  • Los fideos secos 10,7%.
  • El azúcar 10,5%.
  • El jamón cocido 5,2% y el salame 4,6%.
  • El arroz 3,2%.
  • La yerba 4,2%.
  • El agua sin gas 9,1%.
  • La cerveza 4,6% y el vino común 6,9%.
  • Entre las carnes, el kilo de asado aumentó 5,8%.
  • La carne picada común 4,0% y los cortes de paleta y cuadril 7,9%.
  • Las verduras registraron las únicas bajas de importancia, en casi todos los casos por razones estacionales: el precio de la lechuga bajó 27,6%, el tomate redondo 10,9%, el zapallo anko 7,6%, papa 5,8%, y la batata 3,7%.
  • Entre las frutas, aumentaron 7,8% el precio del kilo de limón, 8,4% el de naranja, y bajó 5,5% el precio de las bananas.