Esta semana se dio a conocer la noticia de que la Corte Suprema de Estados Unidos podría eliminar el derecho constitucional al aborto, a través de un borrador escrito por el juez Samuel Alito.

De acuerdo a este documento, el caso Roe vs Wade, que apela al derecho al aborto como derecho constitucional de la mujer, «no está profundamente arraigado a la historia y las tradiciones de la nación», según lo expresado por el Juez y el resto del tribunal dominado por los conservadores. Ahora bien, ¿De qué se trata este caso y porqué se llama así?

En 1971, Norma McCorvey, mejor conocida como Jane Roe en los documentos judiciales, planteó que no deseaba continuar con su tercer embarazo, pero, según la ley de Texas, en donde ella residía, no podía abortar legalmente. Como consecuencia, McCorvey demandó a Henry Wade, el fiscal del distrito de condado de Dallas, quien se encargó de hacer cumplir una ley que prohibía el aborto, excepto para salvar la vida de una mujer.

Ese mismo año, la Corte Suprema aceptó escuchar el caso que presentó Roe contra Wade, quien aplicaba la ley de aborto en Texas y que ya había sido declarada inconstitucional en un caso anterior en un tribunal de distrito federal. Sin embargo, Wade ignoró la resolución judicial y ambas partes apelaron.

El 13 de diciembre, el caso fue discutido ante la Corte, y luego el 11 de octubre de 1972. Finalmente, el 22 de enero 1973, la Corte Suprema afirmó la legalidad del derecho de una mujer a tener un aborto bajo la Decimocuarta Enmienda a la Constitución, tras un fallo a favor de Roe en una decisión 7-2.

En este sentido, el Tribunal sostuvo que el derecho de una mujer a abortar se incluía en el derecho a la privacidad protegido por la Decimocuarta Enmienda. Así, las mujeres podrían abortar durante la totalidad del embarazo y se definieron diferentes niveles de interés estatal para regular el aborto en el segundo y tercer trimestre.

Manifestantes coparon las calles en protesta

Con pancartas que expresaban mensajes como “Si quisiera al Gobierno en mi vagina me acostaría con un senador”, “Mi cuerpo, mi decisión” y el “El aborto es Sanidad”, decenas de personas se manifestaron frente al Tribunal Supremo de Estados Unidos.

La vicepresidenta de la Nación, Kamala Harris, arremetió contra el Partido Republicano, principal detractor del derecho al aborto y esbozó: «Esos líderes republicanos que están tratando de convertir en arma el uso de la ley contra las mujeres. Bueno, decimos, ¿Cómo se atreven? ¿Cómo se atreven a decirle a una mujer lo que puede y no puede hacer con su propio cuerpo?».

Manifestantes a favor y en contra del derecho al aborto se congregaron frente a la Suprema Corte de Justicia en Washington

Por su parte, el presidente de la Nación Joe Biden, se pronunció a favor de que la mujer decida sobre su propio cuerpo. A su vez, pidió el voto para los demócratas en noviembre, dando la garantía de que ellos legislarán sobre el aborto de manera de ponerle freno a los intentos de los estados conservadores de restringirlo.

Estados que lo restringen

De acuerdo a un análisis del Instituto Guttmacher que apoya el derecho al aborto, al menos 22 estados de 50 ya cuentan con leyes que limitan la interrupción del embarazo, de los cuales 13 tienen leyes que entran automáticamente en vigor si el Supremo retira la legalización del aborto. Estos estados son: Arkansas, Idaho, Kentucky, Luisiana, Misisipí, Misuri, Dakota del Norte y del Sur, Oklahoma, Tennessee, Texas, Utah y Wyoming.

Por el contrario, otros estados demócratas poseen leyes que permiten el aborto hasta las 24 semanas de embarazo, entre ellos Illinois, Colorado, Nueva Jersey y Washington. Por otra parte, son 16 los que tienen leyes que legalizan el aborto aún si el Supremo tumba la ley que lo autorizó, ellos son: California, Nevada, Oregón, Washington, Colorado, Illinois, Maine, Vermont, Rhode Island, Nueva York, Massachusetts, Connecticut, Nueva Jersey, Maryland, Delaware y la capital federal.