Buenos Aires.- Bancos de inversión y analistas de Wall Street tuvieron evaluaciones disímiles sobre las medidas anunciadas al asumir por el ministro de Economía Sergio Massa. Algunos formularon un balance positivo destacando el sentido adonde apuntan los anuncios, otros esperan más señales favorables y mayores precisiones del nuevo funcionario y en algunos casos incluso se mostraron fuertemente críticos en el análisis.

Los más entusiastas en la evaluación fueron Bank of America, BTG Pactual (que también formuló reparos) y Barclays, que ponderaron las iniciativas para generar ahorro fiscal a través de una reducción de los subsidios. En cambio, JP Morgan (la entidad que mide el riesgo país) y Goldman Sachs advirtieron que las medidas «se quedan cortas» ante la magnitud de la crisis que afronta la Argentina.

El ministro de Economía mantuvo reuniones de trabajo con secretarios y subsecretarios. Los primeros anuncios de su gestión generaron comentarios disímiles en el ambiente financiero de los Estados Unidos.

Casi todas estas entidades participaron recientemente de un encuentro en la embajada argentina en Washington para escuchar a la -efímera- ministro Silvina Batakis y quedaron poco satisfechos con las respuestas que recibieron entonces. Más desagrado causó todavía en el ambiente de Wall Street la desprolijidad del Gobierno argentino al despedirla apenas pocas horas después.

En síntesis, estas fueron las principales repercusiones de los inversores sobre las primeras horas de Massa y los objetivos trazados este miércoles luego de asumir el cargo:

  • Bank of America: «En general, vemos que los anuncios son pasos en la dirección correcta y netamente positivos». En materia de medidas fiscales, «el recorte de los subsidios a la energía es la sorpresa (…) «Massa puso énfasis en los asuntos importantes y urgentes: la consolidación fiscal, el estímulo a los exportadores y la necesidad de acumular reservas». También celebró la promesa de que «el Gobierno mantendrá el déficit primario del 2,5% del PIB objetivo este año, tomando todas las medidas correctivas necesarias».
  • Tras destacar el anuncio de recorte del gasto en subsidios a la energía, el Bank of America interpretó:  «Creemos que Massa no defraudó la reacción positiva del mercado tras su nombramiento. Puso énfasis en los asuntos importantes y urgentes, incluida la consolidación fiscal, el estímulo a los exportadores y la necesidad de acumular reservas, reconociendo la gravedad de la situación. Claramente, el gran anuncio fue de recortes de subsidios energéticos más decisivos dependiendo de consumo -que puede ahorrar subsidios e importaciones de energía-, sumando a la segmentación previamente anunciado. En nuestra opinión, esto es positivo para la relación con el FMI».
  • El BTG Pactual ponderó que Massa efectuó «muchas promesas razonables», aunque advirtió sobre la necesidad de respaldo para concretar las reformas. «El nuevo ministro anunció un conjunto de medidas económicas para acumular reservas internacionales y reducir el déficit fiscal, comprometidas con el programa del FMI. Massa pareció darse cuenta de la fragilidad del contexto, pero sus anuncios no tuvieron sustancia: la meta de déficit de 2,5% no tenía medidas para respaldarla, y el congelamiento del financiamiento del BCRA no tiene fuentes alternativas de financiamiento».
  • Para este banco brasileño «Por el lado de las reservas, las medidas para incentivar las exportaciones fueron menores, solo anticipando las exportaciones, sin ajuste cambiario». Y al final formuló una advertencia crítica: «el juego de Massa tiene un montón de promesas razonables, pero no tiene carne para sostenerlas».
  • En Barclays, en tanto, señalaron: «si Massa es capaz de estabilizar los mercados nacionales y cumple sus promesas», los activos bursátiles de la Argentina «deberían recuperar las pérdidas al menos hasta los niveles de marzo» (…) Pensamos que los objetivos fiscales establecidos con el FMI podrían ser cumplidos y que lo más probable es que Argentina saldría del paso hasta 2023. Es posible obtener más ganancias si Massa tiene éxito y profundiza la formulación de políticas positivas y su poder político se fortalece, o, alternativamente, aunque con una importante dosis de volatilidad, si su fracaso o un empeoramiento de la crisis aumenta las posibilidades de un cambio de régimen económico. En consecuencia, recomendamos comprar bonos Globales 2030, ya que la curva debería beneficiarse de los anuncios de política de Massa y mejoras ejecución de la política».
  • Finalmente, «en términos de anuncios de política, puso el ancla fiscal en el centro. Además, pensamos que sus políticas financieras son favorables al mercado», aunque «no proporcionó una solución permanente al sector externo, sino una gestión comercial con políticas de corto plazo que apuntan a detener la hemorragia en el lado comercial».
  • El JP Morgan evaluó: «Las medidas económicas se quedan cortas en un plan de estabilización (…) A la espera de los detalles y de las nuevas medidas económicas que se anunciarán en las próximas horas y días, nuestra primera impresión es que los anuncios carecen, una vez más, del aliento y la consistencia necesarios que exigen los retos actuales. (Lo anunciado está) «muy lejos de lo que el plan de estabilización requeriría en la actual situación macroeconómica».
  •  Para este influyente banco norteamericano «frente a la urgencia, seguimos caracterizando la actual respuesta política como un esfuerzo de parcheo, carente de la consistencia y amplitud necesarias para estabilizar la economía». Y finalmente: «Hasta ahora, la coalición política del gobierno se ha caracterizado por decisiones tardías y un estilo de ensayo y error. Esto dificulta un compromiso creíble a primera vista, a menos que vaya acompañado de lo que podrían considerarse medidas políticamente costosas al entrar en un año electoral».
  •  El banco de inversión Goldman Sachs fue lapidario con las medidas anunciadas: «son decepcionantes». (…) No constituyen un plan global y coherente para reequilibrar la economía».
  • También: «Argentina necesita una combinación de políticas más convencional y disciplinada para reequilibrar la economía, y eso implica, en primer lugar, establecer una senda creíble hacia la consolidación fiscal estructural y un tipo de cambio que se permita reflejar los fundamentos macroeconómicos, lo que requeriría una audaz reducción de la represión/control financiero».
  • AR Partners señaló que entre las medidas anunciadas por Massa hubo algunas «motivadas políticamente, como el bono para los jubilados, y la promesa de convencer a las empresas a mejorar los salarios para compensar los efectos negativos de la inflación -algo a lo que el FMI se opone- que podrían neutralizar otras iniciativas de consolidación fiscal».