Este martes en el varadero de la Base Naval marplatense empezó el desguace del barco pesquero B/P Magritte, que ya llevaba más de cinco años de inactividad en el puerto y que estaba amarrado en la sección 12º del muelle de ultramar, entorpeciendo las operaciones de carga y descarga. Es el inicio de un operativo más amplio que incluye el corte para chatarra de numerosas embarcaciones que ocupan lugares de amarre necesarios para los buques activos, que frecuentemente tienen que «apilarse» en varias filas por falta de espacio para arrimarse al muelle.

El «Magritte», ya empezó a ser desguasado en el varadero naval para convertirlo en chatarra.

Según informó el sitio especializado Pescare.com.ar la operación total de desguace fue estimada en unos 30 a 40 días por la firma privada «Lusejo SA», que está a cargo del operativo, supervisado a su vez por el Consorcio Portuario Regional (CPR) con sede en Mar del Plata. Explicaron que «los 40 metros del ‘Magritte’ quedarán reducidos a simples chapas, tras el trabajo que ya se había comenzado hace un año dentro de la propia terminal portuaria, donde se realizó la limpieza de tanques de combustibles y los primeros despieces de su estructura original».

La idea del consorcio regional es que paulatinamente sean trasladados los buques a este mismo sector de de la Base -cedido oportunamente por la Armada Argentina-, para su completo desguace y de ese modo dar más espacio de amarre en algunos sectores de las terminales 2 y 3, las más congestionadas.

Los cortes de los barcos a cargo del operador privado, consisten en reducir cada una de las embarcaciones a chatarra, cargando los costos de la tarea al armador de cada embarcación, al igual que el costo que conlleva la permanencia en el varadero cedido al CPR.

Estos trabajos son posibles a partir de que en julio de 2021 el Ministerio de Producción, Ciencia y Tecnología bonaerense y la Armada Argentina suscribieron un convenio para la cesión del varadero al Consorcio Portuario, que invirtió para acondicionarlo y equiparlo para el desguace.

Gabriel Felizia, presidente del CPR, explicó que “este es el primer buque de varios que llegarán aquí en el marco de esta alternativa que tenemos a disposición para retirar buques fuera de servicio y despejar sectores de amarre que necesitamos integrar a la dinámica operativa de nuestro puerto”, a la vez que consideró la acción como una “misión cumplida” a raíz de “un muy buen trabajo que se hizo con la Armada Argentina a la que le agradecemos la oportunidad que le da al Puerto de Mar del Plata y los empresarios de la pesca para ayudar a terminar con este flagelo que son los barcos inactivos amarrados a muelles”.

La información oficial brindada por el CPR indicó que “Felizia estuvo en el varadero para presenciar el inicio de las tareas de corte del “Magritte”, propiedad de la empresa Luis Solimeno e Hijos. El acuerdo alcanzado con los armadores de buques inactivos destinados a desguace implica que se hagan cargo de los costos del operativo.

Daniel Coluccio, responsable de esa firma pesquera valoró y agradeció el esfuerzo realizado por el CPR y la Armada en este tema: «Es un avance fundamental para disponer de un puerto más eficiente, dinámico y a la altura de las circunstancias, como el que necesitan las empresas del sector pesquero, que son generadoras de mano de obra y de divisas para el país”, explicó.

Según Pescare.com.ar, actualmente hay más de medio centenar de buques inactivos amarrados «en andanas» a los muelles del puerto marplatense, que obstruyen la circulación y generan un peligro latente para otros barcos, sus tripulaciones y los demás trabajadores que desempeñan tareas en esos sectores. Algunos de esos barcos están inactivos en el mismo lugar desde hace más de diez años, a la espera de resoluciones judiciales y de la burocracia estatal que demora soluciones.

El corte de embarcaciones en el varadero de la Base Naval es una de las alternativas a las que se apeló desde el CPR para reducir a chatarra las embarcaciones fuera de servicio. Otras variantes fueron el desguace en astilleros locales, o el hundimiento, como en el caso del pesquero “Simbad” que se aprovechó para enriquecer la práctica de buceo en el parque submarino “Cristo Rey”, en la zona de Punta Mogotes.