Washington (EE.UU.), Buenos Aires.- Sin anuncios concretos sobre resultados y con la expectativa puesta en la reacción de los mercados en la Argentina, la ministro de Economía Silvina Batakis mantuvo finalmente este lunes su primer encuentro cara a cara con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Gerogieva, en la sede del organismo multilateral, en Washington.

Cautelosa y prudente, la cúpula del FMI recordó que para mantener en buenos términos la relación entre la Casa Rosada y el organismo será decisiva “la implementación” del programa acordado en marzo, más allá de lo que vaya sucediendo en las futuras revisiones.

En un comunicado publicado en su cuenta de Twitter, Georgieva saludó a la funcionaria argentina y expresó formalmente: “Otra reunión productiva con la ministra Batakis. Damos la bienvenida a sus esfuerzos iniciales para fortalecer la sostenibilidad fiscal y acordamos la importancia de la implementación decisiva del programa para abordar los desafíos económicos y sociales de Argentina”, mencionó.

Copia de la cuenta oficial de Twitter de la titular del FMI Kristalina Georgieva.

Por su parte, el Ministerio de Economía utilizó el mismo tono prudente y optó por destacar que “las autoridades del organismo multilateral mostraron su interés por conocer de primera mano la situación macroeconómica argentina, en medio del actual contexto global derivado del conflicto bélico en Ucrania e intercambiaron visiones sobre los desafíos económicos y sociales de la Argentina”.

Antes, por la mañana, Batakis fue recibida por David Lipton, ex FMI que lideró la negociación del préstamo del organismo al gobierno de Mauricio Macri y que ahora asesora a la secretaria del Tesoro, Janet Yellen; ésta, a su vez, fue una figura clave en la renegociación del nuevo stand by otorgado este año a la administración de Alberto Fernández y Cristina Kirchner.

Entre uno y otro encuentro, Batakis, acompañada siempre por el embajador Jorge Argüello, estuvo monitoreando permanentemente el comportamiento de las variables en Buenos Aires: sintió alivio con la la tregua que ofreció la baja del dólar, pero se preocupó con la caída de los bonos y la suba del riesgo país hasta el borde de los 3.000 puntos, un nivel propio de los países en default (aunque Argentina no lo está).

Luego, Batakis y Argüello se dirigieron en auto hacia la sede central del Fondo, junto con la viceministro de Economía, Karina Angeletti, y el jefe de Cancillería de la Embajada argentina en Estados Unidos, Adrián Nador.

La ministro Silvina Batakis, junto con el embajador Jorge Argüello y demás miembros de la comitiva, se dirigen al Departamento del Tesoro, en Washington.

Fue la primera reunión que mantuvieron Batakis y Georgieva luego del contacto virtual del 6 de julio último, a poco de que la ministro jurara como nueva titular del Palacio de Hacienda en reemplazo de Martín Guzmán.

El FMI es sumamente prudente en las comunicaciones sobre este tipo de reuniones, cuando todavía están en desarrollo. Y Batakis prefirió seguir el mismo camino, aunque seguramente mantuvo informado al presidente Alberto Fernández, quien en Buenos Aires no tuvo otra actividad de gobierno que no fuera esperar las llamadas desde Washington.

Se sabe sí, que este viaje de Batakis tiene como objetivo central conseguir algún tipo de consentimiento para aliviar las exigencias del FMI en las próximas revisiones trimestrales. En su portafolios Batakis llevó los números con los que intentará seducir a los funcionarios del Fondo sobre el cumplimiento de las metas previstas en el acuerdo de marzo, básicamente en cuanto a la recomposición de las reservas de divisas hasta junio, antes de la disparada del dólar en las últimas semanas.

Oficialmente, se dijo que un objetivo importante es también que sus interlocutores «escuchen y conozcan cómo piensa» la nueva funcionaria, además de exponer las pautas de acción que tomará el Gobierno argentino en materia económica: algo parecido a un plan, que en rigor en la Argentina nadie conoce por ahora.

Además de la reunión con la directora gerenta del FMI, Batakis mantuvo un almuerzo de trabajo con otros funcionarios importantes del FMI, involucrados directamente en la renegociación que llevó adelante Guzmán. Estuvo con Ilan Goldfajn, director del organismo multilateral para el Hemisferio Occidental; Luis Cubeddu, jefe de la Misión para la Argentina; y Julie Kozack, directora adjunta del Departamento Hemisferio Occidental, quien en septiembre dejará ese cargo para pasar a desempeñarse como directora adjunta en el Departamento Europeo del Fondo.

Baja el dólar, sube el riesgo país

El riesgo país de la Argentina subió a 2.976 puntos, en medio de una caída generalizada de los bonos en dólares. A la espera del resultado de las reuniones de la ministra Silvina Batakis en Washington, los bonos globles cedieron otro 2%, con lo que la semana tuvo un comienzo complicado, como consecuencia de la fuerte desconfianza de inversores, acreedores y agentes económicos.

La falta de anuncios provocó todo tipo de especulaciones, a pesar de que desde el Banco Central insisten en que no habrá una devaluación. Si bien bajó respecto del viernes, el dólar blue sigue por encima de los $ 300: al final cedió 6 pesos y cerró a $322 en el mercado paralelo, tras varias semanas de tensión en el mercado de cambios.

La divisa informal había tocado los 350 pesos el viernes último, cuando finalmente cerró en $338, un precio récord pero sin variaciones con relación a la jornada anterior. En el inicio de la rueda de este lunes la cotización del dólar paralelo se mostró a la baja y llegó a valer $317, mientras la ministro Batakis, se entrevistaba con altos funcionarios del Tesoro de los Estados Unidos.

Pero con el correr de las horas tomó relevancia  la decisión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de no aprobar nuevos créditos para la Argentina (ver aparte) y aquella tendencia se revirtió. De allí que en las últimas operaciones, y al tiempo que Batakis se reunía con la presidente del FMI, Kristalina Georgieva, la divisa subió $ 5 para finalmente ubicarse en $ 322.

De esta forma en lo que va de julio, el blue acumula una suba de $84 (un aumento del 35%) por lejos su mayor avance mensual en el año, tras cerrar junio en $238. En lo que va del año, esa cotización avanza $114, después de cerrar 2021 en los $208.

La brecha entre el dólar blue y la cotización oficial mayorista (que avanza 65 centavos, a $130,40) se ubica ahora en 146%.