Tal como era previsto, la guerra ruso ucraniana iba a impactar de lleno en el sector energético y Argentina no es ajena a ello. Hoy en día tiene una capacidad limitada de exportación de petroleo, de hecho según la Bolsa de Comercio de Rosario, en el 2020 su producción se redujo en un 5%.

Según la agencia Bloomberg, Argentina exporta alrededor del 10% del petróleo que produce, por lo que, para quienes invierten en la producción con destino exportador, los efectos en el aumento del precio del barril puede resultar algo favorable. Distinto es lo que ocurre con el gas ya que, al tener capacidad limitada de transporte, la exportación se ve afectada. Además, y por este mismo motivo, Argentina necesita importar gas para garantizar el abastecimiento durante el invierno, lo cual, con la suba de precios, impactará cada vez más en el déficit al tener que destinar más subsidios para este sector.

Según el director para Argentina de la consultora Gas Energy Latin America, Luciano Codeseira, lo peor para Argentina pasa por el precio internacional del gas natural licuado (GNL), que también sufrió subas producto de la guerra. Por lo que importa Argentina de GNL, «se condiciona mucho la capacidad financiera de Argentina de cumplir con los compromisos que asume con el FMI».

Por su parte, Vaca Muerta ya está registrando faltantes de gasoil. De acuerdo al titular de la Cámara de Expendedores de Combustibles de Río Negro y Neuquén, Carlos Pinto, “falta menos que en otros lugares del país, pero claramente está faltando gasoil en la zona, en buena medida porque las petroleras envían menos que el cupo que fijaron hace varios meses y que ya era menor que lo que pedíamos» y agregó “como está faltando producto, lo que nos sobran son clientes. Personalmente recibo pedidos de 10.000 o 15.000 litros y no lo puedo vender”.

Las empresas de servicios petroleros de Vaca Muerta son las más perjudicadas

En este sentido, Pinto señaló que lo que tienen son faltantes de stock, no desabastecimiento y sumó que las petroleras no quieren entregar porque pierden plata y, por ese motivo, el gasoil mayorista cada vez se vende a mayor costo, pero no hay para el público en general.

Como consecuencia, los Directivos de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines de la República Argentina (CECHA) le reclamaron al Gobierno que conceda mayores incentivos a las refinerías para la producción de gasoil o facilidades para importar.

El gerente de CECHA, Guillermo Lego, aclaró que  «desde fines de febrero ya empezó a notarse cada vez más faltante de gasoil« y que «no tenemos la provisión completa de nuestra refinerías para abastecer a todo el mercado«.

Mar del Plata ya evidencia la falta de gasoil

En diálogo con 0223, desde la Cámara de Expendedores de Mar del Plata, aseguraron que «en Mar del Plata hay problemas con el gasoil y se pronuncia más en las ciudades más rurales como pueden ser en Pirán, Coronel Vidal o Balcarce. Desde mediados de marzo que empezamos con los problemas con el gasoil común y el grado 3, tipo Infinia o Euro diesel. Hay poco y se acaba porque tienen cupos. En otras oportunidades hubo con el común, pero no con el Premium, que tiene una enorme diferencia de precios».

En este sentido, advirtieron que abril y mayo serán peores ya que, por los consumos del agro para levantar la cosecha, la demanda es mayor, por lo que «va a haber cupos para todos los combustibles líquidos”.

En conversación con LU6 Radio Atlántica, Patricio Delfino, miembro de la Cámara de Combustibles aseguró que este invierno se podrían registrar cortes «muy prolongados» en el suministro de GNC, además de que podría haber más aumentos de precios y escasez de gas domiciliario.

“Argentina siempre en invierno para tener gas natural importa 50 barcos de gas natural licuado. Este año va a haber que importar más, alrededor de 70 y pico porque hay una disminución en el caudal de los ríos donde hay represas hidroeléctricas. También va a venir menos gas de Bolivia, que es otro de los problemas que tiene el país”, sostuvo Delfino.