Por quinta vez en el año, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) aplicó una suba de la tasa de interés de referencia para operaciones en pesos, forzado por el dato del 6% de inflación de abril y para evitar que una corrida hacia el dólar empeore las cosas.

Hasta la semana pasada se especulaba que no sería necesario volver retocar las referencias financieras por el efecto negativo que eso supone para la actividad productiva, pero el dato duro de la inflación de abril y las perspectivas para los meses siguientes, no le dejaron a la entidad que preside Miguel Pesce más remedio que convalidar otra suba de la tasa, según interpretaron en el mercado.

La medida es para evitar que los rendimientos en pesos queden atrás de la expectativa de suba de precios para los próximos meses. El directorio del BCRA reajustó la tasa en 200 puntos básicos (o sea 2 puntos porcentuales) que pasó de esa manera de un interés nominal de 47% a 49% y una tasa efectiva cercana al 60%.

Miguel Pesce, presidente del Banco Central: subió las tasas de interés tras el 6% de inflación en abril.

Puntualmente, el BCRA determinó nuevos incrementos para las tasas de los plazos fijos. Para los depósitos de personas físicas por hasta $10 millones fijó un piso de TNA 48% y una TEA de 60,1%. Para todo el resto de los depósitos, la tasa se estableció en 46%, dejando la TEA en 57,1%.

En los mercados descuentan que el ministerio de Economía iría en la misma dirección con respecto al interés que pagan los bonos y letras del Tesoro que ofrece a los inversores, puesto que el equipo de Martín Guzmán ya trabaja con una expectativa inflacionaria en torno al 60% para todo el año.

Estos ajustes financieros están motivados por la suba de los precios internos, es decir que poco y nada tienen que ver factores externos como la suba de tasas en EE.UU. o la invasión de Rusia a Ucrania. Así y todo el sistema financiero continúa sin ofrecer rendimientos reales positivos frente a la inflación, uno de los compromisos que asumió el Gobierno en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta nueva suba de tasa de política monetaria, coinciden los analistas, empardaría la inflación promedio esperada hasta fin de año. «Suponiendo que la inflación llegue al 70%, lo que implicaría una inflación del 4% mensual, la tasa efectiva mensual de ese 61,8% de TEA prácticamente emparda la inflación porque queda en un 4% o 4,1% aproximadamente», explica Sebastián Menescaldi, director de Eco Go, citado por el portal especializado Cronista.com.