Buenos Aires.- Sin eufemismos ni medias palabras, en la inauguración oficial de la exposición rural en Palermo el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA) Nicolás Pino advirtió que la inflación «no se baja con controles de precios» sino «eliminando el mal gasto del Estado», desgranó fuertes críticas a los gobiernos «de los últimos 20 años» y en particular al actual, caracterizó de «ilegal e inconstitucional» al sistema de retenciones al campo que impone el Estado y reclamó mantener el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

En el párrafo final admitió entre risas que «debieron modificar seis veces el discurso inaugural por las idas y vueltas con los cambios en el Gobierno. Y con la anuencia de sus pares de la Mesa de Enlace, se refirió también al nuevo ministro de Economía designado, Sergio Massa: «Esperamos que la nueva conducción económica esté a la altura de la difícil situación que atraviesa el país, y que genere la confianza necesaria para atravesar estos momentos. Queremos decirles: el sector agropecuario es lo suficientemente importante como para mantener el rango ministerial», afirmó.

El presidente de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, junto a los integrantes de la Mesa de Enlace, en el final del discurso de inauguración de la 134° Exposición Rural.

No hubo presencia alguna del oficialismo en el acto, pero sí destacaron en el palco referentes de la oposición y particularmente del gobierno porteño, como Horacio Rodríguez Larreta, el gobernador de Corrientes Gustavo Valdez, Patricia Bullrich, Jorge Macri y Diego Santilli, entre varios más. Pino dijo que «es en este lugar y en estos días, cuando mostramos de manera contundente, la enorme importancia que tenemos, al aportar, todos juntos, al sostenimiento y desarrollo de la Patria».

En más de 45 minutos, el titular de la SRA matizó sus palabras con frecuentes alusiones personalizadas y «guiños» cómplices dirigidos a algunos directivos y funcionarios que lo acompañaban en el palco. Hizo un repaso pormenorizado de la situación productiva de las diferentes regiones y sobre los distintos rubros de la actividad agropecuaria, pero además incursionó en el tema político. En uno de los párrafos más aplaudidos (y vivados, de pie, por la mayoría de los asistentes) disparó contra la corrupción, y sin hacer nombres, aludió claramente a la situación procesal de la vicepresidente Cristina Kirchner y de los más notorios de sus funcionarios de entonces cuando presidió el país.

«No es posible que un gobernante dedique su tiempo de trabajo a aumentar sus ingresos, a vista y paciencia de todos. Y si una persona del gobierno tiene que rendir cuentas a la justicia, lo que tiene que hacer es contratar abogados, no agitar funcionarios y engañar votantes con el objeto de protegerse detrás de sus fueros», disparó el dirigente rural. Y agregó más adelante: «Ya sabemos lo que no funciona: no funciona el revoleo de bolsos llenos de dólares, ni el recuento de pilas de billetes mal habidos».

Entre los ejes centrales de la alocución, buscó destacar la idea de la importancia que tienen las actividades del campo en la generación de empleo y de riqueza del país, pese a lo cual -lamentó- recibe un trato injusto por parte del Estado. «El aporte que el común de las actividades económicas hace al Estado, en forma de impuestos, es un 42 por ciento; el campo supera ese promedio, y llega a entregar, en concepto de impuestos, un 70 por ciento. Esto es discriminatorio y hasta confiscatorio«, sintetizó.

Fuertes críticas a las políticas contra el campo y la producción en general disparó el presidente de la SRA.

Estas fueron las definiciones salientes del discurso de Pino, quien terminó invitando a los demás referentes de la Mesa de Enlace a inaugurar, en conjunto, la muestra anual del campo en Buenos Aires, un gesto mereció el aplauso de los asistentes.

  • El sector agroindustrial «genera más de un tercio de toda la fuerza laboral del país: desde los emprendedores y los trabajadores que realizan la enorme variedad de tareas de producción y elaboración de los frutos del campo, hasta la red de científicos, técnicos, comercializadores y transportistas, que sostienen día tras día el trabajo productivo».
  • «Durante el primer semestre de este año, ingresaron, desde el sector agroindustrial, a las arcas del Banco Central, más de 19.000 millones de dólares. Resulta un récord absoluto y supera a la media histórica en un 90 por ciento».
  • «Somos 227 mil productores, y existen 25 mil establecimientos y empresas que transforman lo que produce el campo».
  • «En el censo de 2001 se registraron 297 mil productores; hoy somos 227 mil, 70 mil productores han sido echados del campo, 70 mil familias sin el sustento y el arraigo que el campo les proporcionaba, y en peligro de engrosar el número de los pobres y marginados». 
  • «A los gobernantes de hoy les decimos: no intenten más distraernos. Las trabas a la exportación, los cupos y el resto de sus medidas intervencionistas, sólo generan caída de la inversión y de la producción sin ningún beneficio para la tan nombrada «´mesa de los argentinos´».
  • “Parece mentira que hace unos días nos acusaron de especuladores y ese rol lo tiene el Estado”.
  • “Dilapidaron el dinero en subsidios en vez de potenciar el trabajo”.
  • «Hemos oído a políticos que dicen querer poner a la Argentina de pie. El campo está de pie. Nosotros no prometemos: nosotros producimos. Decimos lo que hacemos, y hacemos lo que decimos».
  • «El Estado está obligado, como prioridad, a darles a todos los ciudadanos los servicios de seguridad, salud, educación, justicia, moneda fuerte e infraestructura. Es el campo, en este momento, el que más contribuye a que el Estado pueda cumplir con esa función».
  • Sobre la carne: «El gobierno intervino en las exportaciones de carne, provocando que cayeran un 11 por ciento en el último año. Paradójicamente, y bajo el pretexto de proteger con precios bajos el consumo de la población, lo que consiguieron fue hacer subir esos precios, impulsados por la falta de soluciones verdaderas para erradicar la inflación creciente que afecta a todos los argentinos (…) El resultado está a la vista: el consumo de carne bovina en Argentina ha caído a un piso histórico. Un reflejo directo del deterioro del salario».
  • «¿Por qué falta gasoil?» Porque el Estado controla su precio, creyendo poder usarlo como un ancla contra la inflación, en vez de tomar medidas efectivas contra ella».
  • Retenciones: «Ante la no aprobación del presupuesto nacional y la insistencia del gobierno en el cobro de las retenciones, la Sociedad Rural, junto con la delegación de Jesús María, interpuso ante la Justicia, en febrero de este año, un recurso de amparo. Declaramos que el cobro de derechos de exportación, las llamadas retenciones, es ilegal e inconstitucional».
  • «No hay diferencia entre productores pequeños, medianos o grandes; no hay diferencia entre patagónicos, norteños, litoraleños, cordobeses, pampeanos o puntanos. Nuestros valores son los mismos: la justicia, el trabajo honrado, el respeto por la propiedad privada, la legitimidad del lucro y la libertad de tomar decisiones económicas. Lo que le sucede a uno de nosotros, nos sucede a todos».
Productores y numeroso público estuvieron presentes en la muestra del campo argentino, en Palermo.