Buenos Aires.- «Estamos encantados de anunciar los 50 finalistas por el premio de 100.000 dólares de Globant Prize 2022 de Chegg.org, seleccionados entre 7.000 aplicaciones de estudiantes de 150 países del mundo» informó la organisación. El premio está coordinado por la Fundación Varkey junto a Chegg.org y según detallan en su web, tienen por objetivo ser «una plataforma que resalte en todo el mundo los esfuerzos de estudiantes extraordinarios que, juntos, están transformando nuestro planeta para mejor».

https://twitter.com/cheggdotorg/status/1550087412671545349

Dos jovenes argentinos de 25 años, oriundos de las provincias de Tucumán y Buenos Aires, Axel Córdoba y Nicolás Monzón respectivamente forman parte de los 50 seleccionados para la final. El primero estudia Geología en la Universidad Nacional del Comahue, mientras que el segundo oriundo de la localidad de Quilmes cursa dos carreras una es Ingeniería en Informática en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) y la otra es Matemática en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En relación a su situación Córdoba sostuvo que «estoy muy contento y sorprendido porque no me lo esperaba, además de todo lo que esto implica para los proyectos que tenemos». Mientras que Monzón indicó: «Estoy muy agradecido y feliz por la consideración de nominarme para los 50 finalistas y es una gran responsabilidad porque hay un montón de personas que necesitan ayuda y ser acompañadas».

El tucumano, completó sus estudios primarios y secundarios en su ciudad natal, pero para estudar su carrera debió mudarse a Neuquén. El joven dio detalles sobre uno de sus proyectos, «propuse improvisar laboratorios en zonas rurales periféricas, donde es muy difícil que haya instrumental para hacer experimentos y la idea es que se utilicen cosas que se encuentran en los hogares, para fomentar la ciencia y la creatividad».

Axel Córdoba, es el joven tucumano que estudia Geología en la Universidad Nacional del Comahue.

Pero, además del ya comentado relacionado al crecimiento cristalino, otro empredimiento en el que es cofundador, es Hidroplus «es un hidrogel que absorbe el agua, la retiene y la aporta a medida que la planta lo necesita, pudiendo reducir hasta un 50% su uso en el riego y tiene un uso potencial en revegetación y forestación de especies nativas en zonas áridas». Ambos proyectos fueron llevados a cabo y actualmente se encuentran en desarrollo.

Por su parte Monzón, hizo referencia a su compliacada situación económica durante su infancia dado que su padre perdió el trabajo en 2003 y luego de ello «hacía changas» y dedicó su tiempo a cartonear hasta que volvió conseguir un empleo de albañil, mientras que su madre hacía trueques en la feria de Solano. Su interés por la matemática estuvo inspirada en un manual sobre dicha materia, que le obsequió su abuela, mientras que por la computación fue luego de tomar un curso durante la secundaria.

Nicolás Monzón, nacido en la localidad de Quilmes, cursa ingeniería en Informática en la UADE y Matemática en la UBA

En el transcurso de la capacitación sobre reparación de computadoras y diseño, tomó la decisión junto al profesor de convencer a sus padres para poder estudiar en la universidad, donde formó parte del grupo Jóvenes en Acción (JEA), que ofrecen acompañamiento y apoyo escolar. En ese marco, solicitó una beca en la UADE con la que comenzó la carrera y allí tuvo la oportunidad de crear la startuo Magnetar, una desarrolladora de software que realiza códigos a medida.

«De ganar el premio invertiría en el grupo de Jóvenes en Acción y el emprendimiento que hice con unos compañeros de la Universidad» confesó Nicolás quién deberá esperar hasta agosto para saber si queda seleccionado entre los 10 finalistas. Según trascendió, a fin de año será anunciado el ganador.