El presidente Alberto Fernández aprovecho sus primeras horas de estadía en España para volver a la carga sobre la interna del Frente de Todos (FdT) y, como casi nunca en estos años en la Argentina, se enfocó en criticar dichos y posicionamientos de la vicepresidente Cristina Kirchner, con nombre y apellido. Dijo que tiene «una mirada parcial» porque no toma en cuenta que el mundo -y por ende también el país- sufrió la pandemia de coronavirus.

El presidente Alberto Fernández, en la entrevista con el diario El País, en Madrid.

En una entrevista con el diario El País de España durante su paso por Madrid, el jefe de Estado volvió a ratificar el rumbo económico del país, algo que le critica el sector más cercano a la titular del Senado, quien por estas horas está al mando del Poder Ejecutivo. «Creo que (la de Cristina) es una mirada parcial, absolutamente económica, que desatiende todo los que nos tocó pasar en el medio», apuntó Fernández.
Y explicó: «Vivimos una pandemia, una tragedia que la humanidad vive muy de tanto en tanto, que se ha llevado 6 millones de vidas en el mundo, más de 100.000 argentinos. Y con todo, logramos que ningún argentino se quedara sin la atención médica que necesitaba».

También hizo una consideración sobre el rol de la vicepresidenta en la Argentina y expresó que «ella representa en la historia algo significativo, y en el presente es líder de un espacio importante». Aunque   «hay cosas en las que no comparto su mirada. Además he sido públicamente crítico con su gestión de gobierno. Todo el mundo sabe que tengo una mirada diferente. Respeto lo que dice, pero pido que respeten lo que digo yo», puntualizó el Presidente.

Consultado sobre las elecciones del año próximo y si imaginaba una interna, indicó: «Yo no estoy pensando en 2023. Estoy pensando en qué puedo hacer para que esta guerra se termine. Para 2023 falta mucho tiempo. En Argentina el reloj corre de otro modo».

En otros momentos de la entrevista, Fernández se preocupó por puntualizar las diferencias que lo separan del pensamiento de la vicepresidente y su sector. Estas fueron sus definiciones más salientes:

** «El presidente de la Nación es quien manda en Argentina. Desde 2019 decían que yo sería una títere de ella. Pero la verdad es que yo tomo las decisiones. Eso no quiere decir que no escuche a Cristina, que desprecie su opinión. Pero la decisión la tomo yo. Y llevó mucho tiempo que se den cuenta de que yo estoy gobernando».

** «Los debates que propongo son en este tono de voz, no necesito gestos grandilocuentes ni insultos ni maltratos».

**  «Cuando alguien dice que nuestros votantes pueden estar decepcionados con nosotros, creo que nuestros votantes son conscientes de que tuvimos que enfrentar una pandemia con un sistema de salud quebrado por (el entonces presidente Mauricio) Macri, y lo hicimos bastante bien».

** «Logramos una inmunidad de las más altas del mundo. Nuestro votante, que vive esa realidad, entiende las dificultades».

** «Los Gobiernos no son propiedad de nadie, son de los pueblos. Yo soy un mandatario, que cumple órdenes de un mandante que es el pueblo. No solo los que me votaron, todos».

** «Escucho, veo sus necesidades, las enfrento. No creo que la política sea un acto de prepotencia, sí es una representación de intereses. Soy peronista, sé que represento: los intereses de los más postergados, los que han caído en la pobreza, de la pequeña y mediana empresa, del pequeño agricultor».

Defendió a Guzmán y sus políticas

También se refirió a las duras críticas de la vicepresidente y referentes del kirchnerismo al ministro de Economía. Martín Guzmán. Esto dijo el Presidente desde Madrid:

Fernández mantuvo una reunión con su par de España, Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa.

** «(Guzmán) nunca fue puesto en duda. Martín es el ministro que hizo frente a las deudas privadas y con el FMI, que nos hizo crecer al 10,3%, que bajó la desocupación de 13% a 7%»

** «(La inflación) para nosotros es una enorme preocupación. Hace 15 años que Argentina tiene una inflación de dos dígitos. Ahora, cuando yo llegué estaba en el 54%. En 2020 lo bajamos al 35%, en 2021 volvió a subir al 50%. Este año se dispara por efectos externos, que ha llevado inflación a todo el mundo, también España, Holanda, Alemania, EE UU».

** «La Argentina ha hecho un acuerdo (con el FMI) que le permite no pagar durante los próximos cuatro años. En esos años tenemos que recuperar y crear reservas para afrontar el pago. Yo en campaña dije que no iba a hacer absolutamente nada en ese acuerdo que significara una reforma laboral, del sistema jubilatorio o una reestructuración del Estado que quitara derechos a los argentinos que lo necesitan. Y lo cumplí».

** «El déficit fiscal es malo y tenemos que bajarlo. El tema es cómo. Podemos bajarlo del modo que el FMI quiere, con un ajuste brutal, o como elegimos nosotros, paulatinamente. No es algo impuesto».

La agenda en España

El primer encuentro oficial del mandatario argentino fue con el presidente del Gobierno español Pedro Sanchez, que se extendió por una hora y 20 minutos. Dialogaron sobre la inflación, la reestructuración de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la guerra en Ucrania. Alberto Fernández arribó al Palacio de la Moncloa junto al canciller Santiago Cafiero, quien previamente mantuvo una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares Bueno.

Al término de la reunión, el canciller se acercó hasta la Embajada de la Argentina en Madrid para informar que se trató de una reunión «muy cordial», que se extendió más de lo esperado. «Pedro Sánchez planteó que no ve que la guerra o la consecuencia de la guerra termine en lo inmediato. Ve que se va a extender y empiezan a analizar nuevas fuentes de suministros estratégicos: alimentos, fertilizantes, energía», puntualizó Cafiero.

Aclaró el canciller que «no se habló de sanciones a Rusia», y puntualizó: «La Argentina ha tenido siempre una posición de desescalar el conflicto antes de que empezara la guerra, después del cese de fuego y luego de condena».

Luego hizo referencia a las intenciones de la Argentina en desarrollar exportaciones de GNL a España: «Vaca Muerta puede ser un proveedor de gas natural. España tiene el 30% de las plantas regasificadoras de Europa y puede surgir un proyecto de alianza estratégica en la que la Argentina provea el gas licuado en barco y que España regasifique y provea a Europa», comentó Cafiero.

También durante el encuentro, ambos mandatarios abordaron los pormenores del proceso inflacionario que atraviesa el mundo en vinculación a la seguridad alimentaria, según explicó el canciller.

La jornada de Fernández culminó con una reunión con el Rey Felipe VI en el Palacio de la Zarzuela, aunque en medio de ambas reuniones se tomó varios minutos para entrevistas con medios españoles.

En el Palacio de La Zarzuela, con el Rey Felipe VI de España.