Buenos Aires.- La presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi aterrizó en Taiwán a pesar de las advertencias de China. La visita estaba programada desde hace varios días para «conversar en profundidad sobre nuestros objetivos comunes de asegurar un libre y seguro Indo-Pacífico» subrayó la funcionaria.

La presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Nancy Pelosi aterrizó en Taiwán (RT)

La portavoz china, Hua Chunying previo a la llegada de la estadounidense sostuvo que es «difícil imaginar una acción más temeraria y provocadora» que la visita y explicó que existe la posibilidad de «consecuencias desastrosas si Estado Unidos se equivoca en su juicio» para la «prosperidad y seguridad del mundo entero». Con relación a ello responsabilizó a EEUU y «pagará el precio por socavar la soberanía y la seguridad de China» y extendió «Washington desestabiliza el mundo. Ni un solo conflicto resuelto en las últimas décadas, sino varios provocados».

Pocas horas antes de la llegada de Pelosi a Teipei, aviones de combate chinos sobrevolaron la línea que divide el Estrecho de Taiwán, al tiempo que se divisaron varios buques de guerra chinos en la línea divisioria no oficial desde el lunes. Al parecer son movimientos inusuales y si bien no se atraviesa la frontera, el sector de aviación realizaron movimientos tácticos de ‘tocarla’ y regresar, aunque los barcos continúan en la zona.

Mientras tanto, cuatro buques de guerra estadounidenses, incluido un portaaviones, se posicionaron en aguas al este de Taiwan, que según la marina de EE.UU. son despliegues de rutina. Al parecer siguen los movimientos que está realizando Pelosi, que pasó por Malasia y Singapur, en un recorrido por Asia.

En paralelo, Global Times informó que el Ejercito Popular de Liberación (EPL) de China realizará maniobras en seis regiones que rodean Taiwán del 4 al 7 de Agosto, además se llevarían a cabo lanzamientos de entrenamiento de misiles con ajovas no nucleares al este del país. El Ministerio de Defensa de Taiwán confirmó que estaba al tanto de las actividades cercanas a la región y que se enviarían fuerzas apropiadamente en reacción a las «amenazas enemigas».

Al parecer la población del país que recibe a la presidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., mantiene una situación calma dado que «siempre ha sido así, entonces lo vemos con tranquilidad y no estamos demasiado asustados» dijo un estudiante universitario de la región. Pero la tensión se ve incrementada en las aguas internacionales mientras la visita se desarrolla.

De hecho en el mercado económico, el yen de Japón mostró una suba ligera frente al dólar y el yuan extraterritoria de China cayó frente la misma moneda tocando su nivel más bajo desde mediados de mayo. El analista senio de mercado de Oanda, explicó que «se están viendo tensiones cada vez más intensas entre las dos economías más grandes del mundo, y eso está empezando a afectar el apetito por el riesgo».

Mientras tanto en Rusia también se pronunciaron sobre la visita de Pelosi y advirtió a Washingón que un viaje tan provocativo podría a Estados Unidos en curso de colisión con Beijing. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Maria Zakharova explicó que «Rusia confirma el princio de ‘una China’ y se opone a la independencia de la isla en cualquier forma».

Internacionalmente la isla de Taiwán o la República de China (Taipei) es reconocido como país soberano sólo por 15 estados y recién en 2021 logró un primer acuerdo con un país europeo: fue en octubre y con Francia. La ONU, en 1971, votó por reconocer solamente a la República Popular cómo la única China, la que fundó Mao Tse-tung tras la revolución de 1949, y determinó que sería un país con dos tipos de regímenes: el de economía mixta comunista-capitalista, en el continente, y el de la pequeña isla de Taiwán, de sesgo pro occidental.

Pero Joe Baiden en mayo último aclaró que apoyaría a Teipei en caso de que la isla se viera en conflictos bélicos territoriales con China. Es que durante la pandemia, se registraron algunos levantamientos en la población taiwanesa en contra de un principio de acuerdo comercial con China, fue entonces que se reavivó el conflicto y la tendencia política de marcar diferencias de un lado y cercanías del otro.