“Las entidades financieras y no financieras emisoras de tarjetas de crédito no deberán financiar en cuotas las compras efectuadas mediante tarjetas de crédito de sus clientes –personas humanas y jurídicas– de pasajes al exterior y demás servicios turísticos en el exterior (tales como alojamiento, alquiler de auto, etc.), ya sea realizadas, en forma directa con el prestador del servicio o indirecta, a través de agencia de viajes y/o turismo, plataformas web u otros intermediarios”, puntualiza taxativamente el Banco Central de la República Argentina (BCRA) a través de la Comunicación “A” 7407.

La medida entró en vigencia de inmediato, este viernes 25 y significó un baldazo de agua helada tanto para los potenciales viajeros como para los operadores del sector turístico, que ya tenían listas las páginas de avisos con tentadoras promociones para la temporada y debieron suspenderlas en el acto. Esas partes directamente afectadas e incluso dirigentes de la oposición no tardaron en disparar fuertes reproches y hasta se abrió la posibilidad de una demanda ante la Justicia para que deje sin efecto la polémica medida.

Las razones que invocó el BCRA para este nuevo cepo financiero están vinculadas con la necesidad de impedir que sigan cayendo las reservas de dólares cuando todavía es incierta la posibilidad de llegar a un acuerdo con el FMI. Aunque prohibir la venta de pasajes al exterior en cuotas y con tarjeta suena más bien como una medida desesperada producto del desconcierto y la ausencia de coordinación sobre el rumbo económico que caracterizan a este Gobierno. Desesperación, desconcierto, falta de coordinación…y también -¿por qué no?- una porción de venganza dirigida a los sectores urbanos y rurales que no los votaron el 14 de noviembre, según lo que interpreta buena parte de la sociedad con el correr de las horas.

«Es una medida que impacta directamente sobre nuestro sector golpeando especialmente a las agencias más pequeñas. (…) Cuando pensábamos que ya no podía pasar nada más, nos encontramos con una decisión del Banco Central que impacta de lleno sobre las agencias de viajes y turismo»

Comunicado de la FAEVYT, que nuclea a más de 5.000 agencias de viajes argentinas

María Eugenia Vidal

“Es otro golpe a la clase media, que en la mayor parte de los casos cuando viaja lo hace a través de las cuotas con la tarjeta de crédito»


María Eugenia Vidal, diputada nacional electa de Juntos por el Cambio

Con cierto desprecio hacia las posibilidades reales de los sectores medios que cada vez más se sienten amenazados por la pobreza, el Gobierno salió a defender la imposición de este nuevo cepo. La portavoz Gabriela Cerruti aseguró que la disposición que prohíbe la compra en cuotas con tarjetas de crédito de pasajes al exterior regirá «el tiempo que sea necesario» y pidió no «meter miedo», ya que «se puede viajar igual». Y enseguida aseguró que se trata de una disposición «momentánea» que apunta a «encarar la negociación con el FMI» y “eso implica que las reservas tienen que estar robustas y que el Banco Central debe ser lo suficientemente fuerte para hacerse cargo de esa negociación».

En otras palabras, el que quiera viajar al exterior y contratar alojamiento y otros servicios turísticos, tendrá que elegir entre las alternativas menos atractivas para el bolsillo (o directamente prohibitivas): comprar todo el paquete en una sola cuota, o a través del financiamiento que ofrecen las tarjetas, con un crédito personal…, o tan solo «esperar algunos meses» según la recomendación que se le ocurrió a Cerruti.

Pero al margen de la ironía de la portavoz, las posibilidades reales que tienen los argentinos de viajar ahora al exterior, son restringidas. Solo basta observar que los bancos o emisores de tarjetas financian compras de hasta -apenas- $200.000 a una tasa del 43% anual cuando se paga el mínimo, pero el interés trepa hasta 77% anual si la compra excede aquel monto, lo que es obvio si se piensa en cualquier viaje fuera del país.

Ni hablar de Europa o Estados Unidos, ni de cualquier otro destino exótico. El cepo alcanza incluso a las  playas de Brasil, que ya están quedando fuera del alcance financiero de una familia argentina de clase media, con costos que se dispararon en promedio más de 60% por encima de lo que ofrecían los paquetes en cuotas sin interés hasta antes de la resolución del BCRA.

El Banco Central anunció que prohibió la posibilidad de que los argentinos compren pasajes, alojamientos o servicios en el exterior en cuotas con su tarjeta de crédito.

«Creemos que la falta de previsibilidad y de reglas claras no colabora con la recuperación del sector en particular, ni de la economía en general”

Despegar, la empresa de turismo online más grande del país.

«Nuestro equipo legal ya está evaluando accionar por vía judicial frente a semejante discriminación (una medida solo contra el turismo) que podrá, incluso, traer como consecuencia medidas idénticas de otros países hacia el nuestro»

Comunicado de la FAEVYT

En la misma dirección, la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina puntualizó en un duro comunicado su «desconcierto, preocupación y repudio» ante la medida informada por el BCRA y aseguró que «nada fue consultado ni anticipado como posible con nuestra industria». La Cámara coincidió con la Federación Argentina de Asociaciones de Empresas de Viajes y Turismo (FAEVYT),  en la dimensión de las dificultades que atraviesan y lo que esta determinación significa, al expresar que «esto es un nuevo golpe a nuestra industria, la cual aún está en etapa de recuperación de la peor crisis de la historia».

La entidad que agrupa a más del 90% de las aerolíneas nacionales y extranjeras de transporte de pasajeros y carga que operan desde y hacia el país señaló: «Si había intención de atraer turismo o mejorar conectividad para atraer divisas, sin duda éste no es el camino. A días de la Feria Internacional de Turismo en Argentina nos preguntamos qué se puede planificar en un contexto como éste. Cómo pueden explicar a las casas matrices por qué otros países se abren y aquí nos seguimos aislando día tras día», se preguntaron los directivos de las aerolíneas.

Javier Milei

La medida representa una «devaluación sin tocar el tipo de cambio (…) refleja la falta de dólares y va a destruir la inversión, se van a fugar capitales y se va a penalizar la actividad económica»

Javier Milei, diputado electo de Libertad Avanza

“En los hechos, se está prohibiendo que miles de argentinos pueden ejercer su derecho de salir del país, libertad ésta reconocida en forma expresa en el artículo 14 de la Constitución. Está claro que el Banco Central carece de atribuciones para restringir este tipo de derechos”

Proyecto de resolución para derogar la medida, presentado por diputados de Juntos por el Cambio

Por lo demás, el enojo del público, aún de los que solamente pensaban en vacacionar un puñado de días y sin salir del país, se explica porque por detrás de esta medida “anti compras en cuotas” se adivina una nueva muestra de desprecio del Gobierno por el resultado de las elecciones de medio término. En apretada síntesis, algunos de los desaciertos del oficialismo desde la misma noche del domingo 14 de noviembre empezaron con el discurso triunfalista ante la derrota seguido por el acto de apoyo al Presidente del miércoles siguiente; los intentos desembozados de intendentes bonaerenses para perpetuarse en sus municipios; y las maniobras judiciales para evadir del juicio oral a la vicepresidente y sus hijos, a última hora del mismo viernes en que empezó a regir el nuevo cepo.

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