Se reanudará este jueves el servicio de micros en Mar del Plata y otras ciudades del interior luego de que la Unión Tranviarios Automotor (UTA) suscribió un acuerdo con la representación empresaria de la Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (FATAP). El acuerdo se firmó finalmente en la tarde de este miércoles -pese al feriado por el Censo nacional-, con la intención de dejar sin efecto de inmediato la medida de fuerza por 72 horas que los choferes iniciaron el martes y que iban a retomar durante jueves y viernes.

La decisión se tomó después de reuniones y contactos a distancia con funcionarios de gobiernos provinciales, municipales, referentes de los empresarios y autoridades de los ministerios de Transporte y Trabajo de la Nación.

En un comunicado difundido en las horas previas, el gremio conducido por Roberto Fernández remarcó que, junto con representantes del empresariado, acordaron reunirse este miércoles para sellar el acuerdo salarial y presentarlo en el Ministerio de Trabajo. Por lo tanto, una vez consumado ese trámite y si no aparece ningún problema de último momento, los servicios de colectivos de media y corta distancia se reanudarán luego del feriado por el Censo.

El comunicado previo fue difundido por la conducción nacional de la UTA. Y fue refrendado por las seccionales del interior en la tarde del miércoles, confirmando el cese de la medida de fuerza.

Si bien todavía no se conocen los términos del acuerdo, se da por sentado que se basará en un acercamiento a la pretensión de los choferes de líneas del interior, en el sentido de equiparar sus ingresos a los que perciben sus pares del área metropolitana.

Claro que la brecha existente en el ingreso de los choferes está estrechamente ligada a la menor rentabilidad de las empresas del interior respecto de las de la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, que transportan muchos más pasajeros (del Gran Buenos Aires que trabajan o estudian en la Capital y viceversa); y a su vez, esa rentabilidad está fuertemente condicionada por el monto de los subsidios que distribuye la Nación, que son más generosos con los metropolitanos que con el interior.

La pelea es por los subsidios

Tanto es así que por debajo de los números y porcentajes de la pauta salarial, lo que están discutiendo la UTA, los dueños de las empresas de micros y -fundamentalmente- ahora también los gobiernos provinciales y municipales, es que el Estado nacional achique la brecha de la distribución de fondos para solventar el transporte público.

Según fuentes gremiales, la región metropolitana se está llevando 85% de los subsidios lo que les permite mantener una tarifa baja, de entre 18 y 25 pesos promedio, y a la vez pueden pagar mejores salarios a los choferes. En cambio a las líneas del interior (las de Mar del Plata, Córdoba, Rosario, Mendoza y centeneres de ciudades de todas las provincias) apenas les queda repartirse el 15% restante de los subsidios, con lo que deben aplicarle al usuario tarifas de entre 70, 90 y hasta 100 pesos, y aún así les queda un margen estrecho para atender el reclamo salarial de los choferes.

En Twitter, el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, se refirió al tema y responsabilizó por el tema al «centralismo» porteño y del conurbano bonaerense. «No alcanza con reclamar el federalismo. El conflicto del transporte del interior, es la clara expresión del centralismo en la distribución de los recursos destinados a solventarlo», precisó Perotti.

En similares términos han empezado a posicionarse otros mandatarios provinciales. Y en General Pueyrredon, el intendente Guillermo Montenegro lideró ese reclamo ante las autoridades nacionales cuando hace pocas semanas tuvo que convalidar un nuevo aumento del boleto y lo reiteró en estas últimas horas.

En tanto, el empresariado sostuvo que la paridad salarial entre los choferes del AMBA y el interior sería posible con un aumento del precio del boleto en el área metropolitana, con lo que estaría avalando la versión gremial y apuntando también hacia el oficialismo que con una tarifa subsidiada trata de proteger -sobre todo- a los pasajeros del conurbano.

En este sentido merece atención el párrafo final del comunicado difundido por la UTA, que anuncia una próxima marcha al Congreso nacional para «pedir el dictado de una ley federal de transporte que contemple la problemática del transporte de pasajeros del interior del país». Están preanunciando en definitiva el perfil de la discusión futura sobre el transporte público, que será por el reparto de los fondos.